Por qué totopos caseros es una receta favorita
Hacer tus propios totopos caseros garantiza que el producto sea mucho más fresco y saludable que las versiones compradas. Al cocinarlos tú controlas la calidad del aceite y la cantidad exacta de sal que prefieres añadir. Además el sabor del maíz recién frito es incomparable y aporta una textura muy agradable. Es una receta económica que utiliza ingredientes muy básicos que seguramente ya tienes en tu cocina.
Cómo cocinar totopos caseros
Preparar tortillas: Corta las tortillas de maíz en forma de triángulos con un cuchillo afilado. Puedes apilarlas para hacer el proceso más rápido y conseguir trozos de tamaño similar. Es mejor si las tortillas no están demasiado frescas para que pierdan la humedad antes.
Calentar aceite: Pon el aceite de girasol en una sartén honda y espera a que esté bien caliente. Puedes probar la temperatura echando un pequeño trozo de masa para ver si burbujea rápido. No dejes que el aceite llegue a humear para que no se queme el producto.
Cocinar piezas: Introduce los triángulos en el aceite caliente con cuidado de no llenar demasiado la sartén. Fríe los trozos durante un par de minutos moviéndolos con una espumadera para que se doren por igual. Saca los trozos cuando veas que están rígidos y tienen un color dorado suave.
Escurrir y salar: Coloca los trozos fritos sobre papel absorbente para eliminar toda la grasa sobrante. Espolvorea la sal fina mientras todavía estén calientes para que se adhiera perfectamente a la superficie. Sirve los totopos caseros acompañados de unas gotas de lima si te gusta el toque cítrico.
Consejos útiles para totopos caseros
El truco principal para que los totopos caseros queden muy crujientes es usar tortillas que lleven abiertas un par de días. Si están un poco secas absorberán menos aceite durante la fritura y quedarán mucho más ligeros. Si prefieres una versión con menos calorías puedes probar a pincelarlos con aceite y meterlos al horno.
Mantén una temperatura constante en el fuego para evitar que el maíz se dore por fuera y quede blando por dentro. Una vez terminados puedes guardarlos en un recipiente hermético para que no pierdan su textura. Añadir especias como el pimentón o el comino junto a la sal les dará un toque de sabor muy especial.
Puedes ver también estas recetas:
tartar de atún,
salmón con bulgur o
pepinos encurtidos.