Ventajas de preparar albóndigas al curry con arroz
Este plato de albóndigas al curry con arroz destaca por su equilibrio entre especias y suavidad. Es una forma diferente de disfrutar de la carne picada con un toque exótico muy agradable. Al incluir arroz tienes un acompañamiento que absorbe perfectamente todos los sabores de la salsa. Puedes cocinarlo cualquier día de la semana porque los ingredientes son fáciles de encontrar.
Cómo preparar albóndigas al curry con arroz
Preparar la carne: Mezcla la carne picada con el huevo, el pan rallado, un poco de sal y un diente de ajo picado en un bol. Forma bolas pequeñas con las manos procurando que tengan un tamaño similar. Reserva las albóndigas en un plato hasta el momento de cocinarlas.
Cocinar el arroz: Pon a hervir una olla con agua y un poco de sal para preparar el acompañamiento. Añade el arroz y cocínalo durante unos doce minutos o hasta que esté tierno. Escurre el agua y reserva el arroz caliente para servirlo después con la salsa.
Dorar las albóndigas: Calienta el aceite en una sartén grande y añade las albóndigas para sellarlas por fuera. Retira la carne de la sartén y añade la cebolla junto al resto del ajo picado. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y blanda.
Hacer la salsa: Incorpora el curry a la sartén y remueve bien para que suelte su aroma. Vierte la leche de coco y el caldo, deja que hierva y añade de nuevo las albóndigas. Cocina todo junto unos diez minutos para que las albóndigas al curry con arroz queden bien jugosas.
Trucos y consejos para albóndigas al curry con arroz
Si quieres que la salsa sea más espesa puedes dejar que reduzca unos minutos más a fuego lento. Para que las albóndigas al curry con arroz tengan un sabor más fresco añade un poco de cilantro picado al final. Puedes usar arroz integral si prefieres una opción con más fibra aunque tardará más tiempo en cocerse. Asegúrate de dorar bien la carne al principio para que mantenga todos sus jugos en el interior.
Si te sobra comida puedes guardarla en un recipiente hermético en la nevera durante dos o tres días. Al recalentar el plato añade unas gotas de agua o leche para que la salsa recupere su cremosidad original.
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