Albóndigas suecas

Albóndigas suecas son un plato tradicional muy famoso que destaca por su salsa suave y cremosa. Esta receta es perfecta para una cena en familia porque suele gustar mucho a los niños y adultos por igual. Se pueden preparar con antelación y calentar justo antes de servir a la mesa. El sabor especiado de la carne combina de forma ideal con un buen puré de patatas casero.
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Foto del plato terminado de la receta albóndigas suecas

Buenas razones para preparar albóndigas suecas

Hacer las albóndigas suecas en casa garantiza un resultado mucho más sabroso que las opciones industriales. Puedes ajustar el punto de las especias y elegir una carne de buena calidad para que queden muy tiernas. La salsa se prepara en la misma sartén aprovechando todos los jugos naturales de la cocción. Es una forma sencilla de llevar un plato internacional a tu mesa de manera rápida.

Guía paso a paso para albóndigas suecas

Paso 1
Mezcla: Pon la carne de ternera y de cerdo en un bol grande junto con el huevo. Añade el pan rallado, la cebolla picada, la sal y las especias necesarias. Mezcla todo con las manos limpias hasta que los ingredientes estén bien integrados. Deja reposar la masa unos minutos para que el pan absorba la humedad de la nata.
Paso 2
Formado: Toma pequeñas porciones de la mezcla y forma bolas redondas del tamaño de una nuez grande. Intenta que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen de forma homogénea en la sartén. Colócalas en una bandeja sin que se amontonen para que mantengan su forma circular antes de freírlas.
Paso 3
Cocción: Calienta la mantequilla en una sartén amplia a fuego medio hasta que se derrita por completo. Añade las albóndigas y dóralas por todos los lados hasta que estén bien hechas por su parte interior. Retira la carne de la sartén con cuidado y resérvala en un plato tapado para mantener el calor.
Paso 4
Salsa: En la misma sartén añade la harina y remueve un minuto para que se tueste ligeramente. Vierte el caldo de carne y la nata poco a poco sin dejar de remover para evitar grumos. Cuando la salsa espese un poco introduce de nuevo la carne y sirve el plato bien caliente.

Los mejores consejos para albóndigas suecas

Para que las albóndigas suecas queden muy jugosas es importante no pasarse con el tiempo de fritura inicial. Puedes humedecer tus manos con un poco de agua fría para que la carne no se pegue al formar las bolas. Si prefieres una salsa con un color más oscuro añade unas gotas de salsa de soja al caldo de carne.

Es recomendable picar la cebolla lo más pequeña posible para que no se note la textura al morder el plato. Acompaña esta receta con mermelada de arándanos para conseguir el sabor más auténtico de la cocina nórdica. Si te sobra comida puedes guardarla en la nevera y la salsa estará incluso más sabrosa al día siguiente.

Puedes ver también estas recetas: mar y montaña, ensalada verde o chuletas de cerdo con hueso a la parrilla.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 250 g carne picada de ternera
  • 250 g carne picada de cerdo
  • 1 huevo
  • 100 ml nata para cocinar
  • 50 g pan rallado
  • 1 cebolla pequeña picada muy fina
  • 2 g sal
  • 2 g pimienta negra
  • 2 g nuez moscada
  • 30 g mantequilla
  • 20 g harina de trigo
  • 200 ml caldo de carne

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:1883 kJ / 450 kcal
  • Grasas:32 g
  • - de las cuales saturadas:16 g
  • Hidratos de carbono:12 g
  • - de los cuales azúcares:2 g
  • Proteínas:28 g
  • Fibra:1 g
  • Sal:850 mg

Preguntas frecuentes

Es fundamental usar el huevo y el pan rallado para que actúen como aglutinantes naturales de la carne. También ayuda mucho dejar reposar la mezcla un poco antes de formar las albóndigas suecas para que la masa gane consistencia. Cocinarlas a fuego medio evita que el exterior se rompa por un exceso de calor repentino.
Sí, puedes congelar las albóndigas suecas tanto solas como acompañadas de su salsa cremosa en un recipiente hermético. Aguantan perfectamente hasta tres meses en el congelador sin perder su textura original. Para consumirlas solo tienes que descongelarlas en la nevera y calentarlas suavemente en un cazo.
El acompañamiento clásico para las albóndigas suecas es un puré de patatas muy cremoso y una cucharada de mermelada de arándanos. También puedes servirlas con unos guisantes verdes o judías al vapor para equilibrar el plato. La salsa de la carne impregna el puré creando una combinación de sabores deliciosa.
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