Por qué deberías probar arroz frito con pollo
Preparar un arroz frito con pollo permite ahorrar tiempo en la cocina sin renunciar a una cena deliciosa. Al usar ingredientes básicos como zanahoria y guisantes consigues un resultado lleno de color y texturas. Es un plato que suele gustar a toda la familia por su sencillez y buen sabor. Además la técnica de salteado rápido mantiene las propiedades de los ingredientes intactas.
Paso a paso: arroz frito con pollo
Preparar el pollo: Calienta una cucharada de aceite en un wok grande a fuego fuerte. Añade los dados de pollo y saltéalos hasta que estén bien dorados por fuera y cocinados por dentro. Retira el pollo de la sartén y resérvalo en un plato aparte para después.
Saltear las verduras: En el mismo wok añade el resto del aceite y sofríe la cebolla con la zanahoria durante unos minutos. Incorpora los guisantes y sigue removiendo para que las verduras se ablanden sin perder su color natural. Es importante mantener el fuego medio para que no se quemen.
Cocinar el huevo: Empuja las verduras hacia los lados del wok dejando el centro libre para los huevos batidos. Vierte los huevos y remueve constantemente hasta que se cuajen formando trozos pequeños. Mezcla el huevo con las verduras y devuelve el pollo al wok junto con el arroz cocido.
Finalizar el plato: Vierte la salsa de soja sobre la mezcla y remueve con energía para que el arroz frito con pollo se impregne bien del sabor. Saltea el conjunto durante dos minutos más hasta que todo esté bien caliente. Sirve el plato de inmediato para disfrutar de su textura ideal.
Buenos consejos para arroz frito con pollo
El secreto principal para un buen arroz frito con pollo es utilizar arroz que esté completamente frío. Si el arroz está recién hecho es probable que se apelmace y la textura no sea la correcta. Lo ideal es cocer el arroz el día anterior y guardarlo en la nevera sin tapar para que pierda humedad.
Asegúrate de que el wok esté muy caliente antes de empezar a cocinar los ingredientes. El salteado debe ser rápido para que los componentes se doren sin soltar demasiada agua. Si prefieres un sabor más intenso puedes añadir un poco de jengibre fresco rallado o unas gotas de aceite de sésamo al finalizar el arroz frito con pollo.
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