Por qué deberías preparar baguette
Hacer baguette de forma casera garantiza que no consumas aditivos ni conservantes industriales innecesarios. El sabor de un pan recién horneado es muy superior a cualquier opción comprada en el supermercado habitual. Solo necesitas harina, agua, sal y levadura para crear una pieza de panadería de alta calidad. Además, controlar el proceso de fermentación permite obtener una textura mucho más ligera y digestiva.
Cómo hacer baguette
Mezclar y amasar: Coloca la harina en un bol grande y mézclala con la levadura y la sal evitando que estas últimas se toquen directamente al principio. Vierte el agua templada poco a poco mientras integras todo con las manos hasta formar una masa pegajosa. Pasa la masa a una superficie lisa y amasa durante diez minutos hasta que esté suave y elástica. Forma una bola y deja que repose en el bol tapado durante dos horas hasta que duplique su tamaño.
Dividir y formar: Vuelca la masa fermentada sobre la mesa con un poco de harina para que no se pegue demasiado. Divide la pieza en cuatro porciones de igual peso y aplasta cada una ligeramente para formar un rectángulo pequeño. Enrolla la masa sobre sí misma y hazla rodar con las palmas de las manos para alargarla. Debes conseguir la forma clásica alargada y fina que caracteriza a este tipo de pan.
Segundo levado y cortes: Coloca las barras sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal dejando espacio entre ellas para que no se peguen. Cubre con un paño limpio y deja que reposen otros veinte minutos en un lugar cálido. Mientras tanto precalienta el horno a doscientos veinte grados con una bandeja con agua en la base para generar vapor. Realiza varios cortes diagonales profundos en la parte superior con un cuchillo muy afilado.
Cocción y enfriado: Introduce la bandeja en el horno y cocina durante unos veinticinco minutos hasta que la superficie esté bien dorada y suene hueco al golpearla. El vapor generado por el agua de la base ayudará a que la corteza sea mucho más fina y crujiente. Retira el pan del horno con cuidado y deja que repose sobre una rejilla metálica. Es importante esperar a que se enfríe antes de cortarlo para que la miga termine de asentarse correctamente.
Los mejores consejos para baguette
El secreto para una buena corteza es el vapor que se genera dentro del horno durante los primeros minutos de cocción. Puedes pulverizar agua directamente sobre las paredes del horno justo después de meter la bandeja. Es vital que el agua que utilices para la masa esté templada pero nunca caliente porque mataría la levadura.
Si quieres una baguette con más sabor puedes dejar la masa reposar en la nevera durante toda la noche antes de formarla. Utilizar harina de fuerza es fundamental para que el pan mantenga su estructura y no se desinfle durante el horneado. Asegúrate de que los cortes superficiales sean rápidos y decididos para que el pan se abra de forma bonita. Una vez horneada evita guardar la pieza en bolsas de plástico porque la humedad ablandará la corteza enseguida.
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crème brûlée,
magret de pato con salsa de naranja o
filete con patatas hasselback.