Ventajas de preparar blinis con salmón ahumado
Los blinis con salmón ahumado son ideales para servir en cenas especiales porque se pueden comer con la mano. La base se hace con ingredientes que solemos tener en la cocina como harina y leche. Puedes decorar cada bocado con un poco de hierbas frescas para darles color. Es una forma elegante de ofrecer pescado sin complicaciones.
Guía para preparar blinis con salmón ahumado
Mezclar la masa: Pon en un bol la harina, la levadura, la sal, el huevo y la leche. Bate bien con las varillas hasta que no queden grumos y deja reposar unos minutos. La masa debe quedar espesa pero fluida.
Cocinar los blinis: Calienta una sartén con un poco de aceite a fuego medio. Echa cucharadas de masa para formar círculos pequeños y dales la vuelta cuando salgan burbujas. Cocina por el otro lado hasta que estén dorados.
Preparar el acompañamiento: Corta las lonchas de salmón en trozos que encajen sobre los panqueques. Mezcla el queso crema con un poco de eneldo picado si lo deseas. Ten todo listo para montar los bocados rápidamente.
Montar el plato: Coloca una pequeña cantidad de queso sobre cada base templada. Pon encima un trozo de salmón y decora con una rama de eneldo. Sirve los blinis con salmón ahumado inmediatamente para disfrutar de su textura.
Consejos para que blinis con salmón ahumado quede aún mejor
Para que los blinis con salmón ahumado salgan esponjosos es importante no batir la masa en exceso una vez añadida la harina. Si prefieres un sabor más intenso puedes usar nata agria en lugar de queso crema. Asegúrate de que la sartén esté a la temperatura correcta para que no se quemen por fuera y queden crudos por dentro.
Puedes preparar las bases con antelación y guardarlas en un recipiente cerrado para que no se sequen. Al momento de servir solo tendrás que añadir los ingredientes frescos por encima. Si el salmón está muy frío el contraste con el panqueque tibio será muy agradable. Prueba a añadir unas gotas de limón sobre el pescado para resaltar todos los sabores.
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