Cheesecake

Cheesecake es una tarta de queso clásica que destaca por su textura cremosa y su base crujiente de galleta. Esta versión horneada es ideal para cualquier celebración o como un capricho dulce después de comer. La combinación del queso crema con un toque de vainilla crea un sabor suave que gusta a todo el mundo. Es un postre sencillo que requiere pocos pasos y siempre ofrece un resultado excelente.
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Foto del postre de la receta cheesecake

Por qué cocinar cheesecake

Hacer un cheesecake en casa permite controlar la calidad de los ingredientes y ajustar el punto de dulzor. Esta receta utiliza ingredientes básicos que se encuentran en cualquier supermercado. No necesitas técnicas complicadas para obtener una tarta con una presentación profesional. Es un postre perfecto para preparar con antelación porque su sabor mejora tras unas horas de reposo.

Guía para preparar cheesecake

Paso 1
Preparar la base: Tritura las galletas hasta que parezcan arena fina y mézclalas con la mantequilla derretida. Cubre el fondo de un molde desmontable con esta mezcla presionando bien con una cuchara para que quede compacta. Introduce el molde en la nevera para que la base se endurezca mientras preparas el relleno.
Paso 2
Mezclar la crema: Bate el queso crema con el azúcar en un bol grande hasta obtener una mezcla suave y sin grumos. Añade la nata y la vainilla mientras sigues batiendo a velocidad baja. Incorpora los huevos uno a uno mezclando lo justo para que se integren bien sin añadir demasiado aire a la masa.
Paso 3
Hornear el postre: Vierte la mezcla sobre la base de galleta y alisa la superficie con una espátula. Hornea a 160 grados durante una hora hasta que los bordes estén cuajados pero el centro todavía tenga un ligero movimiento. Apaga el horno y deja el cheesecake dentro con la puerta entreabierta para que se enfríe lentamente.
Paso 4
Enfriar y servir: Saca la tarta del horno cuando esté a temperatura ambiente y métela en la nevera durante al menos cuatro horas. Es preferible dejarla toda la noche para que la textura sea mucho más firme y cremosa. Desmolda con cuidado pasando un cuchillo por los bordes y sirve la tarta bien fría.

Consejos útiles para cheesecake

Es fundamental que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente antes de empezar para evitar grumos en el cheesecake. No batas la mezcla en exceso una vez añadas los huevos porque el aire acumulado puede hacer que la superficie se agriete durante el horneado. Si quieres un acabado más suave puedes hornear la tarta al baño maría envolviendo el molde en papel de aluminio.

Para cortar porciones limpias utiliza un cuchillo afilado mojado en agua caliente y límpialo después de cada corte. Si notas que la parte superior se dora demasiado rápido puedes cubrir el molde con papel de plata a mitad de cocción. El tiempo de reposo en la nevera es el paso más importante para que el sabor se asiente correctamente.

También puedes probar lomo de cerdo glaseado, tabla de tapas o rabillo de cordero a la parrilla.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 200 g de galletas tipo digestive
  • 100 g de mantequilla derretida
  • 600 g de queso crema
  • 150 g de azúcar blanco
  • 200 g de nata para montar
  • 3 huevos grandes
  • 10 ml de esencia de vainilla

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:2678 kJ / 640 kcal
  • Grasas:50 g
  • - de las cuales saturadas:30 g
  • Hidratos de carbono:38 g
  • - de los cuales azúcares:25 g
  • Proteínas:10 g
  • Fibra:1 g
  • Sal:550 mg

Preguntas frecuentes

Para evitar grietas en el cheesecake es importante no batir demasiado los huevos y evitar cambios bruscos de temperatura. Deja que la tarta se enfríe totalmente dentro del horno con la puerta un poco abierta antes de sacarla al exterior.
El cheesecake se mantiene en perfectas condiciones dentro de la nevera durante unos cuatro o cinco días. Es recomendable guardarlo en un recipiente hermético o tapado con film transparente para que la masa no absorba olores de otros alimentos.
Sí, puedes sustituir las galletas tradicionales por galletas de chocolate para darle un sabor distinto a la tarta. El procedimiento es el mismo y solo debes asegurarte de mezclarlas bien con la mantequilla para que la base no se desmorone al servir.
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