Por qué preparar hamburguesa de pollo
Preparar una hamburguesa de pollo casera permite controlar totalmente la calidad de los ingredientes y los condimentos utilizados. Es una alternativa excelente a las opciones industriales porque contiene menos grasas saturadas y aditivos innecesarios. La suavidad de esta carne blanca combina perfectamente con una gran variedad de panes y salsas artesanales. Es una forma sencilla de disfrutar de una comida nutritiva sin pasar mucho tiempo en la cocina.
Sigue estos pasos para hamburguesa de pollo
Mezclar ingredientes: Coloca la carne picada en un bol grande junto con el huevo, el ajo picado y el pan rallado. Añade la sal y la pimienta para dar el sabor básico a la masa. Remueve con una cuchara o con las manos limpias hasta que todos los elementos formen una pasta homogénea.
Formar piezas: Divide la masa en cuatro partes iguales y forma bolas con las manos. Aplasta cada bola con cuidado sobre una superficie limpia hasta obtener discos de unos dos centímetros de grosor. Procura que los bordes queden bien definidos para que la pieza no se rompa al cocinarla.
Cocinar carne: Calienta una sartén con un poco de aceite a fuego medio para evitar que se queme el exterior. Cocina cada hamburguesa de pollo durante cinco minutos por cada lado hasta que estén bien doradas y cocidas por dentro. Es importante no aplastarlas con la espátula mientras se hacen para que conserven sus jugos naturales.
Montar plato: Abre los panecillos y tuéstalos ligeramente en la misma sartén si prefieres un toque crujiente. Coloca la carne sobre la base del pan y añade encima la lechuga y las rodajas de tomate. Cubre con la parte superior del pan y sirve el plato mientras la carne esté caliente.
Consejos extra para hamburguesa de pollo
Para que la hamburguesa de pollo no se pegue a las manos al darle forma puedes humedecerlas con un poco de agua fría. Si quieres que la carne tenga más sabor puedes añadir un poco de perejil fresco picado o cebolla muy fina a la mezcla inicial.
Es fundamental no cocinar la carne a fuego excesivamente alto porque el pollo se seca con facilidad. Puedes dejar reposar la masa en la nevera durante unos veinte minutos para que coja más consistencia antes de pasarla por la sartén. Si prefieres una versión más ligera puedes cocinar las piezas a la plancha con apenas una gota de aceite.
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