Pasta con pollo y salsa de nata

Pasta con pollo y salsa de nata es una receta clásica que gusta a todo el mundo por su sencillez. Es un plato reconfortante que se prepara en pocos minutos con ingredientes básicos que solemos tener en casa. La combinación del pollo tierno con la suavidad de la crema crea una textura deliciosa en cada bocado. Es una opción ideal para una cena rápida o una comida familiar cualquier día de la semana.
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Foto de la salsa o acompañamiento de la receta pasta con pollo y salsa de nata

Qué tiene de bueno pasta con pollo y salsa de nata

Esta receta de pasta con pollo y salsa de nata destaca por ser muy equilibrada y fácil de digerir. Al usar pechuga de pollo obtenemos una comida completa sin complicaciones excesivas en la cocina. Los ingredientes son económicos y se encuentran fácilmente en cualquier supermercado local. Además es un plato que se mantiene bien si necesitas llevarlo en un recipiente al trabajo o a la universidad.

Paso a paso: pasta con pollo y salsa de nata

Paso 1
Cocer la pasta: Pon a calentar una olla con abundante agua y un poco de sal. Cuando empiece a hervir añade la pasta y cocínala siguiendo el tiempo que indica el fabricante para que quede al dente. Una vez lista escúrrela y reserva un poco del agua de la cocción por si la necesitas más tarde.
Paso 2
Cocinar el pollo: Corta la pechuga de pollo en trozos pequeños de tamaño similar para que se hagan por igual. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande y añade el pollo con un poco de sal y pimienta. Cocina la carne a fuego medio hasta que esté dorada por fuera y bien hecha por dentro.
Paso 3
Preparar la salsa: Pica la cebolla y los ajos finamente y añádelos a la misma sartén donde has dorado el pollo. Cuando la cebolla esté transparente vierte la nata para cocinar y añade el orégano seco. Deja que la salsa espese a fuego suave durante unos minutos mientras remueves de vez en cuando.
Paso 4
Mezclar todo: Añade la pasta escurrida a la sartén con el pollo y la salsa de nata caliente. Mezcla bien todos los ingredientes para que la pasta se impregne completamente de la crema. Si ves que la salsa queda demasiado espesa añade un chorrito del agua de cocción que reservaste al principio y sirve inmediatamente.

Buenos consejos para preparar pasta con pollo y salsa de nata

Para que la pasta con pollo y salsa de nata quede más sabrosa puedes dorar muy bien el pollo antes de añadir los demás ingredientes. Si prefieres un toque diferente añade un poco de queso parmesano rallado justo al final de la preparación. Es importante no cocinar la nata a fuego muy fuerte para evitar que se corte o pierda su textura cremosa.

Puedes añadir champiñones laminados junto con la cebolla si quieres aportar más volumen y sabor al plato final. Si vas a recalentar la pasta con pollo y salsa de nata al día siguiente añade un poco de leche para que recupere su jugosidad original. Asegúrate siempre de escurrir bien la pasta para que el exceso de agua no diluya el sabor de la salsa.

Encuentra más ideas aquí: dátiles envueltos en bacon, mejillones con nata y bacon o salmón con salsa holandesa.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 400 gramos de pasta
  • 500 gramos de pechuga de pollo
  • 400 mililitros de nata para cocinar
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 30 mililitros de aceite de oliva
  • 5 gramos de sal
  • 2 gramos de pimienta negra
  • 1 cucharada de orégano seco

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:3117 kJ / 745 kcal
  • Grasas:45 g
  • - de las cuales saturadas:22 g
  • Hidratos de carbono:78 g
  • - de los cuales azúcares:5 g
  • Proteínas:42 g
  • Fibra:3 g
  • Sal:1.2 g

Preguntas frecuentes

Para que la pasta con pollo y salsa de nata mantenga su cremosidad es fundamental no excederse con el tiempo de cocción de la nata. Si notas que la salsa se espesa demasiado al mezclarla añade un par de cucharadas del agua de cocción de la pasta. Esto ayudará a que la salsa se vuelva más fluida y se adhiera mejor a todos los ingredientes.
Aunque esta receta se centra en el pollo puedes adaptarla fácilmente usando pavo o incluso dados de lomo de cerdo. Lo más importante es que la carne esté cortada en trozos pequeños para que se cocine rápido y se integre bien con el resto. La pasta con pollo y salsa de nata es muy versátil y acepta distintos tipos de proteínas blancas según tus preferencias.
Puedes guardar las sobras en un recipiente hermético dentro del frigorífico durante un máximo de dos días. Al llevar nata es preferible consumirla pronto para disfrutar de su mejor textura y sabor. Al calentarla de nuevo hazlo a fuego muy lento con un poco de líquido extra como leche o agua para que la salsa vuelva a estar cremosa.
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