Qué hace que sopa de guisantes sea una buena opción
Preparar una buena sopa de guisantes permite disfrutar de una comida llena de vitaminas de forma rápida. Es una receta económica que rinde mucho y se puede conservar perfectamente en la nevera. Los guisantes aportan un sabor dulce natural que combina muy bien con el caldo de verduras. Es una manera sencilla de incluir más legumbres y verduras en la dieta diaria sin complicaciones.
Guía para preparar sopa de guisantes
Preparar la base: Pela y pica la cebolla y los ajos en trozos pequeños. Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio y añade la cebolla para que se dore ligeramente. Incorpora el ajo al final para que no se queme y suelte todo su aroma.
Añadir verduras: Pela la patata y córtala en cubos pequeños para que se cocine rápido. Añade la patata y los guisantes a la olla junto con la cebolla sofrita. Remueve bien durante un par de minutos para que los sabores se mezclen antes de añadir el líquido.
Cocción: Vierte el caldo de verduras hasta cubrir todos los ingredientes por completo. Sube el fuego hasta que empiece a hervir y luego bájalo a fuego lento. Tapa la olla y deja cocinar durante unos veinte minutos o hasta que la patata esté tierna.
Triturar y servir: Retira la olla del fuego y tritura todo con una batidora hasta obtener una crema fina. Prueba el punto de sal y añade la pimienta negra a tu gusto personal. Sirve la sopa caliente con unos trozos de pan tostado por encima si lo deseas.
Mis mejores consejos para sopa de guisantes
Si quieres que tu sopa de guisantes tenga un color verde vibrante puedes añadir los guisantes al final de la cocción. Dejarlos solo unos minutos hirviendo mantiene mejor su color original sin perder sabor. Si la sopa te queda demasiado espesa puedes añadir un poco más de caldo o incluso agua tibia.
Para un toque más cremoso puedes añadir un chorrito de leche o nata justo antes de triturar. También puedes usar caldo de pollo en lugar de verduras si prefieres un sabor más intenso. No olvides pasar la crema por un colador si quieres una textura totalmente sedosa y sin pieles. Esta sopa de guisantes aguanta bien tres días en un recipiente hermético dentro de la nevera.
Puedes ver también estas recetas:
tomates verdes encurtidos,
calabacines rellenos vegetarianos o
edamame con sal y limón.