Qué tiene de bueno hamburguesa casera
Hacer una hamburguesa casera es la mejor forma de asegurar que comes carne fresca y sin aditivos innecesarios. Al prepararla tú mismo puedes elegir el punto exacto de la carne y el tipo de queso que más te guste. Es mucho más económica que las opciones de restaurante y se prepara en pocos minutos. Además puedes personalizar los ingredientes según lo que tengas en la nevera en ese momento.
Sigue estos 4 pasos para hamburguesa casera
Preparar la carne: Pon la carne picada en un bol y añade sal y pimienta al gusto. Mezcla con las manos limpias sin amasar demasiado para que la carne no quede dura. Divide la masa en cuatro partes iguales y dales forma redondeada. Presiona un poco en el centro para que no se abomben al cocinarlas.
Cortar los vegetales: Lava bien el tomate y la lechuga antes de empezar. Corta el tomate y la cebolla en rodajas finas para que sea más fácil comerlas. Abre los panes de hamburguesa por la mitad y si quieres puedes tostarlos un poco en una sartén seca. Ten todos los ingredientes listos para montar el plato rápido.
Cocinar la carne: Calienta una sartén o plancha con un poco de aceite de oliva a fuego medio alto. Coloca las piezas de carne y deja que se doren durante unos cuatro minutos por cada lado. Cuando les des la vuelta pon una loncha de queso encima de cada una para que se funda con el calor. Cocina hasta que la carne esté al punto que prefieras.
Montar el plato: Coloca la base del pan y pon encima una hoja de lechuga y el tomate. Añade la carne con el queso fundido y termina con la cebolla roja. Tapa con la otra mitad del pan y sirve inmediatamente mientras la carne esté jugosa. Puedes acompañar con patatas o tu salsa favorita si lo deseas.
Consejos extra para hamburguesa casera
Para que tu hamburguesa casera quede muy jugosa es recomendable usar carne que tenga un poco de grasa natural. No aplastes la carne con la espátula mientras se cocina porque perderá todos sus jugos internos. Si quieres un pan más crujiente puedes untar un poco de mantequilla antes de tostarlos ligeramente.
Es mejor sacar la carne de la nevera unos diez minutos antes de empezar para que no esté demasiado fría al contacto con el fuego. Si te gusta la cebolla más suave puedes pasarla por la sartén un par de minutos antes de montar el plato. Recuerda que el punto de la carne depende del grosor que le des a cada unidad.
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