Por qué cocinar filete con patatas gratinadas con nata
Preparar un filete con patatas gratinadas con nata permite disfrutar de una comida completa y saciante con pocos ingredientes. La nata aporta una cremosidad que suaviza el sabor de la patata y combina perfectamente con la carne a la plancha. Es una receta sencilla que evita complicaciones técnicas y se basa en productos frescos que solemos tener en casa. Al cocinar las patatas al horno, se consigue una textura tierna que el filete complementa con su firmeza.
Guía para preparar filete con patatas gratinadas con nata
Preparar las patatas: Pela y corta las patatas en rodajas finas de medio centímetro aproximadamente para que se cocinen bien. Unta una fuente para horno con un poco de mantequilla y coloca las rodajas de forma ordenada. Añade sal y pimienta al gusto sobre las capas de patata para repartir bien el sabor.
Hornear con nata: Vierte la nata sobre las patatas hasta que queden casi cubiertas por completo en la fuente. Esparce el queso rallado por encima de manera uniforme para que se gratine durante la cocción. Hornea a 180 grados durante unos 40 minutos hasta que las patatas estén tiernas y la superficie dorada.
Cocinar el filete: Calienta una sartén con un poco de aceite o mantequilla a fuego alto hasta que empiece a humear. Cuando esté muy caliente coloca los filetes y cocínalos al punto que prefieras por ambos lados sin moverlos demasiado. Sazona con sal y pimienta justo antes de retirarlos del fuego para que no pierdan jugos.
Servir el plato: Saca la fuente del horno con cuidado de no quemarte y deja reposar un minuto. Sirve una porción generosa de patatas gratinadas junto al filete recién hecho en cada plato. Disfruta de la mezcla de texturas mientras el queso y la nata estén todavía calientes.
Buenos consejos para filete con patatas gratinadas con nata
Para que el filete con patatas gratinadas con nata quede perfecto puedes frotar el diente de ajo en la fuente antes de poner las patatas. Esto dará un aroma sutil a todo el conjunto sin que el sabor sea demasiado fuerte.
Si ves que el queso se dora muy rápido en el horno puedes cubrir la fuente con papel de aluminio durante los primeros minutos. Cortar las patatas con el mismo grosor asegura que se cocinen de forma uniforme al mismo tiempo. Puedes usar diferentes tipos de queso como emmental o gouda para variar el sabor del gratinado según tu gusto. Asegúrate de que la carne esté a temperatura ambiente antes de cocinarla para que no suelte agua en la sartén.
También te puede gustar
hamburguesas de pollo,
platija en fuente al horno con vino blanco o
huevo escalfado.