Por qué rabillo de cadera al horno es tan popular
El rabillo de cadera al horno destaca por su capa de grasa externa que aporta mucha jugosidad durante la cocción. Al ser una pieza compacta, se cocina de manera uniforme y es fácil de cortar en filetes perfectos. Es una opción muy versátil que combina bien con guarniciones de patatas o verduras asadas. Su textura suave la convierte en una elección popular para comidas familiares.
Cómo cocinar rabillo de cadera al horno
Sellar: Calienta una sartén con un poco de aceite a fuego alto y dora el rabillo de cadera al horno por todos sus lados. Debes buscar un color tostado uniforme para sellar los jugos naturales en el interior. Retira la carne de la sartén y resérvala en una tabla de cocina.
Aliñar: Machaca los ajos en un mortero junto con la sal y las hojas de romero. Unta esta mezcla sobre la pieza de carne sellada cubriendo bien toda la superficie con las manos. Coloca la carne en una bandeja de horno y vierte el vino blanco en el fondo.
Hornear: Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180 grados con calor arriba y abajo. Cocina la carne durante unos 40 minutos para un punto medio de cocción. Puedes bañar la pieza con su propio jugo a mitad del proceso para que no se seque.
Reposar: Saca la bandeja del horno y deja que el rabillo de cadera al horno descanse diez minutos antes de cortarlo. Este reposo es fundamental para que las fibras se relajen y el corte sea más fácil. Sirve la carne en lonchas finas con la salsa resultante de la bandeja.
Consejos extra para rabillo de cadera al horno
Para que el rabillo de cadera al horno quede en su punto es recomendable sacarlo de la nevera un rato antes. Al cocinar la carne a temperatura ambiente el calor penetra mejor en el centro de la pieza. Si prefieres la carne muy hecha puedes alargar la cocción diez minutos más.
No utilices un tenedor para pinchar la carne mientras se cocina para evitar la pérdida de líquidos. Usa siempre unas pinzas de cocina para manipular la pieza con cuidado. El jugo que queda en la bandeja se puede reducir en un cazo si prefieres una salsa más espesa.
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