Patatas al horno

Patatas al horno son un acompañamiento clásico que gusta a todo el mundo por su sencillez y sabor. Esta receta permite conseguir una textura tierna por dentro y crujiente por fuera de forma muy fácil. Solo necesitas unos pocos ingredientes básicos que sueles tener siempre en tu cocina. Es el plato ideal para completar cualquier tipo de cena o comida familiar.
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Foto del plato terminado de la receta patatas al horno

Por qué deberías preparar patatas al horno

Hacer patatas al horno es una forma saludable de disfrutar de este alimento sin usar demasiado aceite. El calor seco del horno resalta el sabor natural y crea una capa exterior muy apetecible. Es una opción muy versátil que combina perfectamente con verduras, carnes o pescados asados. Además, requiere muy poco esfuerzo de preparación y el resultado suele ser excelente para todos los comensales.

Cómo preparar patatas al horno

Paso 1
Preparación: Lava bien las patatas con agua fría y pélalas si lo prefieres según tu gusto. Corta cada pieza en gajos o cubos de tamaño similar para que se cocinen por igual en el mismo tiempo. Enciende el horno y deja que se caliente a doscientos grados mientras terminas de preparar los ingredientes.
Paso 2
Aliño: Pon los trozos en un bol grande y añade el aceite de oliva junto con la sal y la pimienta. Mezcla todo con las manos o una cuchara para que las patatas al horno queden bien impregnadas por todas partes. Puedes añadir alguna hierba aromática como el romero en este momento para dar un aroma más especial.
Paso 3
Horneado: Cubre una bandeja con papel de hornear y extiende las piezas de forma que no se amontonen unas sobre otras. Mete la bandeja en la parte central del horno y deja que se cocinen durante unos veinte minutos inicialmente. Es importante que tengan espacio suficiente para que el aire circule y queden bien crujientes.
Paso 4
Finalización: Abre el horno con cuidado y dales la vuelta a los trozos para que se doren bien por el otro lado. Hornea otros veinte minutos o hasta que veas que están bien doradas y tiernas al pincharlas con un tenedor. Saca la bandeja y sirve las patatas calientes como guarnición de tu plato principal.

Consejos extra para patatas al horno

Para que las patatas al horno queden mucho más crujientes puedes pasarlas por agua fría después de cortarlas y secarlas muy bien con un paño limpio. El exceso de almidón a veces impide que se doren correctamente durante el asado. Otra opción es cocerlas en agua hirviendo durante cinco minutos antes de meterlas definitivamente al horno. Esto ablanda el interior y permite que el exterior se tueste mucho mejor en menos tiempo.

Si te gusta un sabor más intenso puedes añadir un par de dientes de ajo machacados directamente a la bandeja. El tipo de patata también influye mucho en el resultado final que obtendrás en el plato. Las variedades harinosas suelen ser las mejores para asar porque absorben bien los sabores y quedan muy suaves por dentro. No abras la puerta del horno constantemente para evitar que se pierda el calor acumulado durante la cocción.

Puedes ver también estas recetas: arroz con leche al horno, berenjena rellena vegetariana o panzanella.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 1 kilo de patatas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 pizca de pimienta negra
  • 1 rama de romero fresco

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:1192 kJ / 285 kcal
  • Grasas:11 g
  • - de las cuales saturadas:2 g
  • Hidratos de carbono:43 g
  • - de los cuales azúcares:2 g
  • Proteínas:5 g
  • Fibra:5 g
  • Sal:600 mg

Preguntas frecuentes

El tiempo total suele ser de unos cuarenta minutos a una temperatura de doscientos grados. Dependiendo del grosor de los trozos las patatas al horno pueden necesitar unos minutos adicionales para estar completamente tiernas.
El truco principal consiste en secar muy bien los trozos tras lavarlos y evitar amontonarlos en la bandeja. Si las patatas al horno tienen espacio entre ellas el calor circulará mejor y las dorará en lugar de cocerlas al vapor.
Las variedades como la patata agria o la kennebec funcionan muy bien porque aguantan bien las altas temperaturas sin deshacerse. Estas patatas mantienen su estructura y consiguen una textura exterior ideal tras pasar por el calor del horno.
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