Por qué tapas es una receta favorita
Hacer tapas en casa permite controlar la calidad de los ingredientes y adaptar los sabores a tu gusto personal. Es una opción ideal para cenas informales donde cada invitado puede elegir lo que más le guste. Estas recetas son rápidas de elaborar y siempre resultan un éxito visual en la mesa. Disfrutar de unas tapas caseras es la mejor manera de compartir un momento especial con los tuyos.
Sigue estos pasos para tapas
El pan: Corta la barra de pan en rebanadas de un centímetro de grosor y tuéstalas ligeramente si lo prefieres. Ralla los tomates y mézclalos con un poco de aceite de oliva y sal en un bol pequeño. Frota un diente de ajo sobre el pan y extiende el tomate por encima para terminar estas tapas clásicas.
El chorizo: Corta el chorizo en rodajas circulares que no sean demasiado finas para que no se sequen al cocinar. Pon las rodajas en una sartén caliente sin añadir aceite adicional porque el embutido soltará su propia grasa. Cocina a fuego medio durante unos minutos hasta que veas que empieza a dorarse por ambos lados.
El vino: Vierte el vino blanco sobre el chorizo en la sartén y deja que hierva a fuego suave. Mantén la cocción durante unos cinco minutos para que el alcohol se evapore y la salsa espese un poco. Esta es una de las tapas más sabrosas gracias al aroma que aporta el vino al embutido.
El montaje: Coloca las aceitunas en un cuenco pequeño con un chorrito de aceite de oliva y algunas hierbas si tienes a mano. Sirve el chorizo al vino en otro plato hondo para aprovechar toda la salsa con el pan preparado anteriormente. Presenta todas las tapas al mismo tiempo en el centro de la mesa para que todos puedan servirse libremente.
Consejos extra para tapas
Para conseguir el mejor sabor es fundamental utilizar un aceite de oliva virgen extra de buena calidad. Si el pan está un poco duro puedes humedecerlo con el tomate rallado para que recupere una textura agradable. Las tapas de chorizo ganan mucho si el embutido es artesanal y tiene un toque de pimentón ahumado. Puedes añadir unas escamas de sal encima del tomate para resaltar el sabor natural de la hortaliza fresca.
Intenta servir las preparaciones calientes justo después de cocinarlas para que no pierdan su textura original. Si quieres variar el menú puedes añadir unos trozos de queso manchego o unas lonchas de jamón serrano. Preparar una buena variedad de tapas asegura que siempre haya algo al gusto de cada comensal en la reunión.
Puedes ver también estas recetas:
culata de ciervo,
bizcocho especiado clásico o
pasta con calabacín.