Por qué bollos de salchicha es tan popular
Preparar bollos de salchicha en casa te permite disfrutar de un pan recién horneado con una textura mucho mejor que la de los productos industriales. Al hacerlos tú mismo puedes controlar la calidad de los ingredientes y evitar conservantes innecesarios. Es una actividad divertida para hacer en familia porque el formado de la masa es muy entretenido. Además estos bollos se mantienen tiernos durante bastante tiempo si se guardan adecuadamente.
Paso a paso: bollos de salchicha
Preparar la masa: Mezcla la harina con la leche, el huevo, la levadura y la sal en un bol grande. Añade la mantequilla y amasa durante diez minutos hasta que la masa esté lisa y elástica. Deja reposar la mezcla en un lugar cálido durante una hora hasta que doble su tamaño.
Formar las piezas: Divide la masa en doce porciones iguales y forma pequeñas bolas con las manos. Estira cada bola con un rodillo hasta obtener una tira larga y estrecha de masa. Los bollos de salchicha quedarán mejor si la tira tiene un grosor uniforme en toda su extensión.
Enrollar las salchichas: Coloca una salchicha en el extremo de cada tira de masa y enróllala con cuidado cubriendo toda la superficie. Asegúrate de sellar bien los extremos para que no se abran durante el horneado. Coloca las piezas sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal dejando espacio entre ellas.
Hornear los bollos: Pincela la superficie de la masa con huevo batido y espolvorea unas semillas de sésamo por encima. Hornea a 180 grados durante unos veinte minutos o hasta que veas que están bien dorados. Deja que se enfríen unos minutos sobre una rejilla antes de servirlos.
Trucos y consejos para bollos de salchicha
Para que los bollos de salchicha queden muy esponjosos es importante que la leche esté templada y no demasiado caliente. Si la leche quema al tacto podría matar la levadura y la masa no subiría correctamente. Puedes añadir un poco de queso rallado dentro de la masa antes de enrollarla para darles un toque extra de sabor.
Es fundamental dejar suficiente espacio en la bandeja porque la masa crece bastante al hornearse y podrían pegarse entre sí. Si quieres que tengan un brillo especial puedes pincelarlos con un poco de mantequilla fundida nada más salir del horno. Estos bollos se pueden congelar una vez horneados y fríos para consumirlos en otro momento.
Puedes ver también estas recetas:
guiso de pescado con bacalao y hierbas,
ensalada de surimi o
solomillo de venado.