Pan blanco clásico

Pan blanco clásico es una receta fundamental en cualquier cocina para acompañar comidas o preparar tostadas. Se prepara con pocos ingredientes básicos y ofrece una miga tierna con una corteza crujiente muy apetecible. Este pan casero huele de maravilla mientras se hornea y llena la casa de calidez. Es una opción perfecta para quienes desean empezar en el mundo de la panadería de forma sencilla.
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Foto del pan o masa de la receta pan blanco clásico

Por qué pan blanco clásico es una buena opción

Hacer pan blanco clásico en casa permite controlar la calidad de la harina y evitar los conservantes industriales. El sabor natural del trigo resalta mucho mejor cuando se hornea siguiendo los tiempos de reposo adecuados. Es una actividad muy gratificante que da como resultado un alimento fresco y mucho más económico. Además puedes adaptar la forma de la hogaza a tu gusto personal.

Cómo preparar pan blanco clásico

Paso 1
Mezcla: En un bol grande combina la harina con la levadura y la sal usando una cuchara. Añade el agua tibia y el aceite de oliva poco a poco mientras integras todo con las manos. Cuando la masa empiece a despegarse de las paredes del recipiente llévala a una superficie lisa.
Paso 2
Amasado: Trabaja la masa durante unos diez minutos estirándola y doblándola hasta que esté elástica. Forma una bola suave y colócala de nuevo en el bol ligeramente engrasado con aceite. Cubre con un paño limpio y deja que repose en un lugar cálido una hora hasta que el pan blanco clásico doble su volumen.
Paso 3
Formado: Saca la masa con cuidado y presiona suavemente con los dedos para quitar el exceso de gas. Dale una forma redonda o alargada y colócala sobre una bandeja de horno con papel vegetal. Tápala de nuevo y permite que repose otros cuarenta minutos para que vuelva a subir antes de entrar al horno.
Paso 4
Horneado: Realiza unos cortes superficiales en la parte superior y hornea a 200 grados durante unos treinta y cinco minutos. La superficie debe estar bien dorada y la base debe sonar a hueco al golpearla suavemente. Deja enfriar la pieza sobre una rejilla para que la humedad no ablande la base.

Consejos importantes para pan blanco clásico

Para conseguir una corteza mucho más crujiente puedes colocar una pequeña bandeja con agua en el fondo del horno. El vapor que se genera ayuda a que el pan blanco clásico se expanda mejor y tenga un brillo natural. Es fundamental utilizar harina de fuerza porque su mayor contenido en proteína permite que la miga sea esponjosa. No tengas prisa con los tiempos de levado ya que la temperatura ambiente influye mucho en la rapidez de la masa.

Si notas que la masa está muy pegajosa evita añadir demasiada harina extra para no endurecer el resultado final. Humedecerse un poco las manos con aceite puede ayudarte a manejar la masa con más facilidad sin alterar la receta. Deja siempre que el pan se enfríe completamente antes de cortarlo para que la estructura interna se asiente bien.

También te puede gustar pastel de carne con puerros, culata de cordero al horno o salsa de pato casera.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 325 mililitros de agua tibia
  • 10 gramos de sal fina
  • 7 gramos de levadura seca de panadería
  • 15 mililitros de aceite de oliva

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:816 kJ / 195 kcal
  • Grasas:2 g
  • - de las cuales saturadas:0 g
  • Hidratos de carbono:38 g
  • - de los cuales azúcares:1 g
  • Proteínas:6 g
  • Fibra:2 g
  • Sal:1 g

Preguntas frecuentes

Este pan se mantiene en buenas condiciones durante dos o tres días si se guarda en una bolsa de tela. Al ser un pan blanco clásico natural se endurece antes que el industrial pero puedes tostarlo para que recupere su textura.
Se utiliza levadura seca de panadería o levadura fresca prensada para esta elaboración. Para preparar pan blanco clásico con éxito necesitas siete gramos de la seca o unos veinte gramos de la versión fresca.
Sí se puede congelar perfectamente una vez que esté totalmente frío y preferiblemente cortado en rebanadas. Solo tienes que sacar las porciones necesarias y pasarlas directamente por la tostadora para disfrutar de su sabor.
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