Por qué cocinar cebollitas encurtidas
Preparar cebollitas encurtidas es la mejor forma de dar un toque crujiente a tus cenas. Esta receta utiliza ingredientes muy básicos que seguramente ya tienes en tu cocina. El resultado es un producto casero mucho más sano que el que compras en el supermercado. No necesitas ser un experto para lograr que las cebollitas encurtidas queden deliciosas.
Guía para preparar cebollitas encurtidas
Preparar las cebollas: Pelar todas las cebollitas con cuidado y quitar los extremos. Si son difíciles de pelar puedes pasarlas por agua caliente unos segundos. Lavar las cebollas con agua fría y escurrirlas bien antes de seguir.
Hervir el líquido: Poner el agua y el vinagre en un cazo a fuego medio. Añadir la sal y el azúcar para que se disuelvan con el calor. Dejar que la mezcla llegue al punto de ebullición y retirar del fuego enseguida.
Llenar el bote: Colocar las cebollas limpias dentro de un bote de cristal que esté bien limpio. Añadir la hoja de laurel y los granos de pimienta para dar aroma. Verter el líquido caliente sobre las cebollas hasta que queden cubiertas por completo.
Enfriar y guardar: Dejar que el bote se enfríe a temperatura ambiente sin poner la tapa todavía. Una vez frío cerrar bien y guardar en el frigorífico durante un par de días. Las cebollitas estarán listas para comer cuando hayan absorbido bien todo el aliño.
Consejos para que cebollitas encurtidas quede aún mejor
Para que las cebollitas encurtidas duren más tiempo es fundamental que el bote de cristal esté esterilizado. Puedes añadir otras especias como clavo o semillas de mostaza si prefieres un sabor más intenso. Si quieres que tengan un color rosado puedes poner un trozo pequeño de remolacha en el bote.
Es importante que el vinagre sea de buena calidad para que el sabor final sea equilibrado. No intentes comer las cebollitas encurtidas el mismo día porque necesitan tiempo para macerar bien. Revisa siempre que las cebollas estén totalmente sumergidas en el líquido para que no se estropeen. Puedes conservar este bote en la nevera durante varias semanas sin ningún problema.
También puedes probar
pasta con gambas,
peras en conserva o
hamburguesas de garbanzos.