Por qué encurtidos con mostaza es una receta favorita
Preparar tus propios encurtidos con mostaza te permite controlar la cantidad de sal y azúcar de la mezcla. Las verduras mantienen una textura crujiente que es difícil de encontrar en las opciones industriales. Además, es una forma fantástica de aprovechar los vegetales de temporada y evitar que se estropeen. El sabor mejora con el paso de los días dentro del tarro.
Sigue estos 4 pasos para encurtidos con mostaza
Preparar la verdura: Lava bien los pepinos con agua fría para eliminar cualquier resto de tierra. Corta los extremos y luego haz rodajas de un grosor uniforme. También puedes cortarlos en bastones si prefieres una forma diferente. Introduce los trozos en tarros de cristal limpios y secos sin apretarlos demasiado.
Hacer el líquido: Pon un cazo al fuego y añade el agua junto con el vinagre de manzana. Incorpora el azúcar, la sal, la cúrcuma y las semillas de mostaza. Calienta la mezcla a fuego medio hasta que empiece a hervir. Remueve de vez en cuando para que los sólidos se disuelvan por completo en el líquido.
Llenar los tarros: Vierte el líquido caliente con cuidado sobre los pepinos que pusiste en los tarros. Asegúrate de que todas las verduras queden totalmente cubiertas por la mezcla. Deja un pequeño espacio vacío en la parte superior antes de cerrar. Cierra los botes con sus tapas mientras el contenido esté todavía caliente.
Enfriar y reposar: Deja que los botes alcancen la temperatura ambiente sobre la encimera. Después, guárdalos en el frigorífico durante al menos dos horas para que los sabores se asienten bien. Los vegetales absorberán todo el aroma de las especias. Ya puedes disfrutar de tus conservas caseras siempre que quieras.
Buenos consejos para preparar encurtidos con mostaza
Para que los encurtidos con mostaza queden muy crujientes, puedes poner las rodajas de verdura en agua con hielo antes de meterlas en el tarro. Es importante que los tarros de cristal estén bien esterilizados para asegurar una conservación larga y segura. Si te gusta el picante, añade una guindilla seca al líquido durante la cocción.
Puedes probar esta misma técnica con otras verduras como zanahoria, cebolla roja o incluso coliflor. La cúrcuma es opcional, pero aporta un color amarillo muy atractivo que recuerda a las conservas tradicionales. Recuerda etiquetar los botes con la fecha de elaboración para llevar un control. Una vez abierto el tarro, guárdalo siempre en la nevera.
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