Por qué gambas en freidora de aire es tan popular
Preparar gambas en ahorra mucho tiempo comparado con los métodos tradicionales de sartén. No necesitas vigilar el fuego constantemente porque el calor circula de manera uniforme por todo el cestillo. Además ensucias mucho menos y el consumo de aceite de oliva se reduce bastante. Es una forma muy sencilla de conseguir un sabor intenso con el mínimo esfuerzo posible.
Cómo preparar gambas en freidora de aire
Limpieza: Empieza por lavar bien el marisco bajo el chorro de agua fría y seca cada pieza con papel absorbente para eliminar la humedad. Puedes dejar la piel para que queden más jugosas o pelarlas si prefieres comerlas directamente. Retira el hilo oscuro del lomo con un palillo si quieres un acabado más profesional.
Aliño: En un bol grande mezcla el aceite de oliva con el ajo picado muy fino y el pimentón dulce. Añade la sal al gusto y remueve bien para que todos los sabores se integren. Introduce las gambas en el recipiente y mezcla con cuidado para que todas queden bien cubiertas por el adobo.
Cocción: Precalienta el aparato a 190 grados durante unos pocos minutos antes de empezar. Coloca las piezas en el cestillo intentando que no queden demasiado amontonadas para que el aire pase bien entre ellas. Cocina durante el tiempo indicado y mueve el cestillo a mitad del proceso para un dorado uniforme.
Servicio: Una vez que estén doradas retira el cestillo con cuidado para evitar quemaduras. Sirve el marisco inmediatamente en un plato llano con unas rodajas de limón fresco por encima. Este toque cítrico realza mucho el sabor natural de la preparación recién hecha.
Los mejores consejos para gambas en freidora de aire
Si quieres que las gambas en salgan perfectas evita llenar demasiado el cestillo en una sola tanda. Es mucho mejor cocinar en dos veces si tienes mucha cantidad para asegurar que todas se hagan igual.
Puedes añadir un poco de perejil fresco picado justo al final para dar un toque de color. Si te gusta el sabor picante puedes cambiar el pimentón dulce por uno picante o añadir una cayena pequeña al aceite. Controlar el tiempo es fundamental porque si te pasas el marisco puede quedar seco y difícil de pelar.
Para variar un poco más, también puedes probar
jamoncitos de pollo en freidora de aire,
pizza de pita en freidora de aire o
bizcocho cuatro cuartos en freidora de aire.