Por qué gratinado de verduras es una receta favorita
Preparar un gratinado de verduras es una forma excelente de comer más vegetales de manera sabrosa. La textura del queso fundido y tostado hace que los ingredientes resulten mucho más apetecibles para todos. Es una receta versátil que se adapta perfectamente a los productos de cada temporada. Además requiere poco esfuerzo en la cocina ya que el horno hace la mayor parte del trabajo pesado.
Paso a paso: gratinado de verduras
Preparar las verduras: Lava bien todos los vegetales y pélalos si es necesario. Corta las patatas y las zanahorias en rodajas finas para que se cocinen rápido. Trocea el brócoli en ramilletes pequeños y el calabacín en medias lunas. Cuece las patatas y las zanahorias en agua con sal durante unos diez minutos hasta que estén algo tiernas.
Organizar la fuente: Engrasa una fuente apta para horno con un poco de aceite de oliva. Coloca las verduras cocidas junto con el calabacín crudo y el brócoli de forma uniforme por todo el recipiente. Añade un poco de sal y pimienta sobre toda la superficie. Asegúrate de que los ingredientes cubran bien todo el fondo de la fuente.
Añadir la salsa: Vierte la nata para cocinar por encima de los vegetales con cuidado para que se reparta bien. Agita ligeramente la fuente para que el líquido llegue hasta la base de las verduras. Esparce el queso rallado por toda la parte superior de forma generosa. El queso ayudará a que el gratinado de verduras quede dorado y muy sabroso.
Hornear y servir: Introduce la fuente en el horno precalentado a doscientos grados de temperatura. Cocina durante unos veinte minutos hasta que veas que el queso burbujea y está bien tostado. Retira del horno con precaución para no quemarte. Deja reposar un par de minutos antes de llevarlo a la mesa para que asiente.
Los mejores consejos para gratinado de verduras
Para que el gratinado de verduras quede más ligero puedes sustituir parte de la nata por leche evaporada o un poco de caldo de verduras. Es importante que las verduras más duras como la patata se cuezan un poco antes para que no queden crudas al final. Puedes añadir hierbas aromáticas como tomillo o romero para dar un aroma diferente al plato. Si prefieres una capa superior más crujiente mezcla el queso con un poco de pan rallado antes de meterlo al horno. No cortes las verduras demasiado gruesas porque tardarían mucho tiempo en estar listas dentro de la fuente.
Vigila siempre el color del queso para evitar que se queme demasiado rápido durante la cocción. Si notas que se tuesta pronto puedes cubrir la fuente con papel de aluminio y terminar el tiempo restante. Este plato se puede preparar con antelación y calentar justo antes de comer. El gratinado de verduras combina muy bien con un poco de ajo en polvo mezclado en la nata.
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