Buenas razones para preparar lomo de ternera a la sartén
El lomo de ternera a la sartén destaca por su sencillez y por el sabor intenso de la carne. Al cocinarlo a fuego alto, se crea una costra exterior deliciosa mientras el interior se mantiene tierno. Es un plato que no requiere ingredientes complicados ni mucho tiempo en la cocina. Cualquier persona puede lograr un punto perfecto siguiendo unos pasos básicos.
Cómo cocinar lomo de ternera a la sartén
Preparar: Saca la carne de la nevera un rato antes para que esté a temperatura ambiente. Seca bien la superficie del lomo con papel de cocina para que se dore mejor. Corta el lomo en filetes de un grosor similar si no vienen ya cortados. Salpimienta generosamente por ambos lados justo antes de empezar a cocinar.
Calentar: Pon la sartén al fuego y añade el aceite de oliva. Espera a que esté muy caliente pero sin que llegue a humear demasiado. Añade los ajos machacados y la rama de romero para aromatizar el aceite. El aroma del ajo y las hierbas mejorará mucho el sabor final de la carne.
Cocinar: Coloca el lomo de ternera en la sartén con cuidado de no quemarte. Cocina la carne durante unos tres minutos por cada lado si buscas un punto medio. No muevas la pieza constantemente para permitir que se forme una costra dorada. Presiona ligeramente con las pinzas para asegurar un contacto uniforme con el calor.
Reposar: Retira la carne de la sartén y colócala en un plato limpio. Deja que los jugos se asienten durante un par de minutos antes de cortarla o servirla. Esto hará que la carne esté mucho más tierna y sabrosa al comerla. Sirve el lomo con el aceite aromatizado de la sartén por encima.
Buenos consejos para lomo de ternera a la sartén
Es fundamental que la sartén sea de buena calidad y mantenga bien el calor durante todo el proceso. Si la sartén está fría, el lomo de ternera a la sartén se cocerá en lugar de sellarse correctamente. Puedes añadir una nuez de mantequilla al final de la cocción para darle un brillo y sabor extra. Asegúrate de no amontonar demasiados filetes a la vez para que la temperatura no baje de golpe.
Si prefieres la carne más hecha, simplemente deja que cocine un minuto más por cada lado a fuego medio. Recuerda siempre limpiar bien la sartén después de usarla para que no queden restos quemados. El uso de sal gruesa o en escamas al final puede aportar una textura crujiente muy agradable.
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