Por qué pasta con pato confitado es una receta favorita
El sabor intenso de la carne aporta una textura suave y jugosa a la pasta con pato confitado. Al utilizar la propia grasa del pato para saltear los ingredientes, se consigue un aroma único y profundo. Es un plato que parece de restaurante pero se hace de forma muy sencilla. Solo necesitas unos minutos para desmenuzar la carne y cocer la pasta.
Guía para preparar pasta con pato confitado
Cocer pasta: Hierve abundante agua con sal en una olla grande. Cocina la pasta siguiendo las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Reserva un poco de agua de la cocción antes de escurrirla con el colador.
Preparar pato: Retira los muslos de pato confitado de su envase y quita el exceso de grasa. Desmenuza la carne con un tenedor desechando los huesos y la piel si prefieres un plato menos graso. Reserva la carne limpia en un plato para añadirla más tarde.
Sofreír ingredientes: Calienta una sartén con una cucharada de la grasa del pato. Añade las chalotas y el ajo picado hasta que estén tiernos y transparentes. Incorpora la carne de pato, el tomillo y el vino blanco para que reduzca el alcohol durante unos minutos.
Mezclar todo: Añade la pasta escurrida a la sartén con el pato. Vierte un poco de agua de la cocción para que la mezcla quede más jugosa. Mezcla bien todos los ingredientes, añade el queso parmesano y sirve la pasta con pato confitado inmediatamente.
Consejos para que pasta con pato confitado quede aún mejor
Para que la pasta con pato confitado sea un éxito absoluto, elige una pasta de buena calidad que retenga bien la salsa. Puedes usar la grasa que viene en la lata del pato para dar más sabor al sofrito inicial de chalotas. Si quieres un toque crujiente, pasa la piel del pato por la sartén hasta que esté dorada y ponla por encima al final. No cocines demasiado la carne de pato, ya que al ser confitada ya está lista para comer y solo necesita calentarse un poco. Un poco de ralladura de naranja al final aporta un aroma cítrico que rompe con la intensidad de la grasa. Recuerda servir el plato bien caliente para disfrutar de todas las texturas de la carne.
Es importante controlar la sal al final del proceso, pues el pato confitado suele venir ya bastante sazonado de fábrica.
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