Por qué deberías preparar tortilla clásica
La tortilla clásica es una elaboración muy versátil que se puede disfrutar tanto en frío como en caliente. Destaca por su sencillez y por lo reconfortante que resulta la combinación de la patata tierna con el huevo. Es un plato económico que permite alimentar a varias personas con muy poco esfuerzo. Además es una forma estupenda de disfrutar de un alimento nutritivo en cualquier momento del día.
Sigue estos 4 pasos para tortilla clásica
Preparar vegetales: Pela las patatas y la cebolla con ayuda de un pelador y un cuchillo. Corta las patatas en láminas finas y la cebolla en trozos pequeños para que se cocinen de forma uniforme. Pon una sartén al fuego con el aceite de oliva y añade los vegetales cuando esté caliente.
Cocinar la base: Deja que las patatas y la cebolla se cocinen a fuego medio hasta que estén bien tiernas. Es importante que no se doren demasiado para mantener la suavidad del plato. Una vez que estén listas retira los ingredientes de la sartén y escúrrelos bien para eliminar todo el exceso de aceite.
Mezclar con huevo: Bate los huevos en un bol grande y añade un poco de sal al gusto. Incorpora las patatas y la cebolla escurridas al bol y mezcla con suavidad. Deja que la mezcla de la tortilla clásica repose durante unos cinco minutos para que la patata se empape bien del huevo batido.
Cuajar y servir: Calienta una sartén limpia con unas gotas de aceite y vierte la mezcla anterior. Cocina a fuego medio durante unos minutos y dale la vuelta con un plato grande con un movimiento firme. Termina de cuajar la tortilla clásica por el otro lado y pásala a un plato limpio para servir.
Consejos extra para tortilla clásica
Para que la tortilla clásica quede muy jugosa es fundamental no pasarse con el tiempo de cuajado en la sartén. El reposo de la patata con el huevo antes de cocinar es el paso más importante para mejorar la textura final. Puedes usar un aceite de oliva suave si prefieres que el sabor de la patata destaque más. Si te gusta la cebolla bien caramelizada puedes cocinarla unos minutos antes que las patatas. Asegúrate de que la sartén sea totalmente antiadherente para evitar que se pegue al darle la vuelta. Es recomendable usar patatas de una variedad que no se deshaga fácilmente durante la fritura.
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pichón al horno.