Por qué lucioperca a la plancha es tan popular
La lucioperca a la plancha destaca por ser un plato nutritivo y muy bajo en grasas. Al cocinarla con poco aceite, mantienes todas las propiedades del pescado de manera sencilla. Su textura es ideal para quienes prefieren pescados que no se deshacen fácilmente al darles la vuelta. Es una opción excelente para variar tus menús semanales de pescado y marisco.
Cómo cocinar lucioperca a la plancha
Preparar el pescado: Seca muy bien los filetes de lucioperca con papel de cocina para que no suelten agua. Salpimenta por ambos lados de forma uniforme según tu gusto. Es importante que la piel esté bien seca para que quede crujiente al contacto con el calor. Si los filetes son muy gruesos, puedes hacer unos cortes superficiales en la piel.
Calentar la superficie: Pon una sartén a fuego medio alto con un chorrito de aceite de oliva. Espera a que el aceite esté bien caliente antes de colocar el pescado. Esto evitará que la carne se pegue y facilitará que se dore correctamente. Asegúrate de que el aceite cubra bien toda la base de la sartén.
Cocinar los filetes: Coloca la pieza con la piel hacia abajo y presiona ligeramente con la espátula durante unos segundos. Deja que se cocine unos cinco minutos sin moverla para que la piel se tueste. Da la vuelta con cuidado y cocina otros cuatro minutos por el otro lado. El tiempo dependerá siempre del grosor que tenga el filete seleccionado.
Servir el plato: Retira el pescado del fuego y sírvelo en un plato inmediatamente para que no pierda temperatura. Añade unas gotas de zumo de limón por encima y un poco de perejil picado. Puedes acompañar con una ensalada fresca o unas verduras salteadas. Disfruta de la textura jugosa de la carne recién hecha.
Consejos útiles para lucioperca a la plancha
Para que la lucioperca a la plancha no se rompa, usa siempre una sartén con buen antiadherente. Si el pescado está muy frío de la nevera, déjalo fuera unos minutos antes de empezar. No le des vueltas constantes al pescado, solo una vez es suficiente para que se haga por ambos lados. El punto exacto es cuando la carne deja de ser translúcida y se vuelve blanca opaca.
Puedes añadir un diente de ajo entero al aceite para aromatizar el plato sutilmente. Si prefieres un toque cítrico más intenso, ralla un poco de la piel del limón sobre el pescado al terminar. La lucioperca a la plancha es un pescado que admite muy bien especias como el eneldo o el tomillo. Sirve siempre con la piel hacia arriba si quieres presumir de un acabado crujiente y apetecible.
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