Ventajas de preparar pasta con atún y salsa de nata
Preparar esta pasta con atún y salsa de nata te permite ahorrar mucho tiempo en la cocina sin renunciar a un sabor reconfortante. Es una comida muy completa que aporta la energía de los hidratos y las proteínas del atún de forma equilibrada. Al usar productos básicos, resulta muy económica para cualquier día de la semana. Puedes personalizarla fácilmente añadiendo un toque de queso o hierbas aromáticas al final.
Cómo hacer pasta con atún y salsa de nata
Hervir: Pon a calentar una olla con abundante agua y un poco de sal. Cuando empiece a hervir, añade la pasta y cocínala siguiendo los minutos que indique el paquete para que quede al dente. Escurre el agua y reserva un poco del líquido de la cocción por si acaso.
Sofreír: Pica la cebolla en trozos muy finos y calienta el aceite de oliva en una sartén. Cocina la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente y blanda. Es importante que no se queme para que no altere el sabor de la salsa.
Salsa: Escurre bien el aceite de las latas de atún y añádelo a la sartén con la cebolla. Vierte la nata para cocinar y condimenta con sal y pimienta al gusto. Deja que la mezcla hierva a fuego suave durante dos minutos para que los sabores se integren bien.
Mezclar: Incorpora la pasta recién cocida a la sartén con la salsa cremosa. Remueve con cuidado para que todos los trozos de pasta se cubran bien. Si notas que la salsa está muy espesa, añade una cucharada del agua de cocción que reservaste y sirve caliente.
Los mejores consejos para pasta con atún y salsa de nata
Para que la pasta con atún y salsa de nata quede en su punto, procura no cocinar la nata en exceso porque podría perder su textura. Si prefieres un sabor más intenso, puedes usar atún en escabeche en lugar de atún en aceite. Un poco de orégano seco o perejil fresco picado al final aporta un aroma estupendo al plato.
Si vas a recalentar las sobras al día siguiente, añade un chorrito de leche para recuperar la cremosidad original. Es fundamental que la pasta esté bien escurrida antes de mezclarla con la salsa para no aguar el resultado final. También puedes añadir unas aceitunas verdes picadas si te gusta un toque más salado y mediterráneo.
Encuentra más ideas aquí:
quiche de salmón con puerros,
salmón gravlax con salsa de mostaza y eneldo o
aliño japonés de sésamo.