Por qué deberías preparar bogavante gratinado
Cocinar un bogavante gratinado es la mejor manera de disfrutar de una carne jugosa con un toque diferente. El calor del horno junto con los ingredientes del gratinado potencia los jugos naturales del marisco sin enmascararlos. Es una receta nutritiva que aporta proteínas de alta calidad de una forma muy apetecible. Al usar ingredientes básicos como mantequilla y ajo consigues un resultado digno de un restaurante de lujo en tu propia casa.
Guía paso a paso para bogavante gratinado
Limpiar el marisco: Corta los bogavantes por la mitad de forma longitudinal empezando desde la cabeza hasta la cola. Retira las partes oscuras del interior de la cabeza y coloca las piezas sobre una bandeja de horno con la carne hacia arriba. Abre ligeramente las pinzas con un golpe seco para facilitar que el calor llegue al interior durante la cocción. Añade un poco de sal y pimienta sobre la carne expuesta de cada mitad.
Preparar el aliño: Mezcla en un bol pequeño la mantequilla con los ajos muy bien picados y el perejil fresco. Añade el chorrito de zumo de limón y remueve hasta que tengas una pasta uniforme y fácil de extender. Reparte esta mezcla sobre las mitades de los bogavantes cubriendo bien toda la superficie de la carne. Este paso es fundamental para que el bogavante gratinado mantenga toda su humedad y sabor mientras se hornea.
Montar el gratidado: Esparce el pan rallado y el queso parmesano por encima de la capa de mantequilla y hierbas. Presiona ligeramente con los dedos o con una cuchara para que los ingredientes secos se peguen bien a la base. Asegúrate de cubrir bien los bordes para que el dorado sea homogéneo en toda la pieza. Esta costra exterior protegerá el marisco y aportará un contraste de texturas muy agradable al paladar.
Hornear y gratinar: Introduce la bandeja en el horno precalentado a 200 grados con calor arriba y abajo o función grill. Cocina durante unos 12 o 15 minutos hasta que veas que la superficie tiene un color dorado intenso. Saca la bandeja con cuidado y sirve el plato inmediatamente para que no pierda temperatura. Puedes decorar con unas rodajas de limón adicionales antes de llevar el bogavante gratinado a la mesa.
Trucos y consejos para bogavante gratinado
Para que esta receta salga perfecta es mejor comprar marisco fresco de buena calidad. Si el ejemplar es muy grande puedes necesitar un par de minutos más de cocción pero ten cuidado de no secarlo. El pan rallado grueso tipo panko le da una textura todavía más crujiente al bogavante gratinado. Vigila el horno constantemente al final del proceso porque el queso se puede quemar en cuestión de segundos. Si quieres un toque picante puedes añadir una pizca de guindilla molida a la mezcla de mantequilla. Puedes sustituir el perejil por eneldo o cebollino si prefieres otros aromas herbales en tus platos de mar. Acompaña el bogavante gratinado con una copa de vino blanco bien frío para resaltar las notas marinas del plato.
Es importante que la mantequilla esté blanda antes de empezar para que se mezcle bien con el ajo. No añadas demasiada sal ya que el queso parmesano ya aporta un punto salado bastante notable. Si las pinzas son muy duras puedes cocerlas un par de minutos en agua hirviendo antes de meterlas al horno. Sirve siempre el marisco caliente porque la mantequilla fundida es gran parte del atractivo de esta preparación.
También te puede gustar
brochetas de cordero,
chapati o
quiche de patata con tomillo.