Por qué pasta con cordero es una receta favorita
Esta pasta con cordero destaca por su sabor intenso y la textura suave de la carne guisada. Es una forma excelente de aprovechar cortes de cordero muy jugosos en el día a día. Al cocinar todo a fuego lento los jugos se integran y crean una salsa muy rica. Es un plato completo que no requiere de muchos acompañamientos complicados.
Cómo hacer pasta con cordero
Dorar la carne: Calienta el aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio. Añade los trozos de cordero con un poco de sal y pimienta. Cocina la carne hasta que esté bien dorada por todos sus lados y retírala a un plato.
Preparar el sofrito: En la misma sartén añade la cebolla y los ajos picados finamente. Cocina a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente y blanda. Vierte el vino tinto y deja que el alcohol se evapore durante un par de minutos.
Cocinar el guiso: Incorpora el tomate triturado el romero y la carne que habías reservado. Tapa la sartén y deja que se cocine todo junto durante treinta minutos a fuego bajo. Si la salsa se espesa demasiado puedes añadir un poco de agua o caldo.
Mezclar con la pasta: Cuece la pasta en una olla con agua y sal siguiendo las instrucciones del paquete. Escurre la pasta y mézclala directamente en la sartén con la salsa de cordero. Remueve bien para que todo se impregne y sirve el plato caliente.
Mis mejores consejos para pasta con cordero
Para que la pasta con cordero quede perfecta es importante elegir una pieza de carne que sea jugosa como la pierna o la paletilla. Si tienes tiempo deja que la salsa se cocine a fuego muy lento para que la carne se deshaga en la boca.
Puedes añadir un poco de queso parmesano rallado por encima justo antes de servir para darle un toque extra. También funciona muy bien añadir unas aceitunas negras o unas alcaparras si te gustan los sabores potentes. Recuerda cocer la pasta al dente para que mantenga una buena textura al mezclarla con el guiso caliente.
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