Por qué deberías probar jamoncitos de pollo al horno
Preparar jamoncitos de pollo al horno es ideal cuando no quieres pasar mucho tiempo en la cocina. El horno hace casi todo el trabajo y el resultado siempre es sabroso. El pollo es una carne ligera que combina bien con muchas guarniciones. Además, esta forma de cocinar ensucia muy pocos utensilios.
Guía para preparar jamoncitos de pollo al horno
Preparación inicial: Enciende el horno a 200 grados para que esté bien caliente al empezar. Pela las patatas y córtalas en rodajas gruesas para que sirvan de base. Coloca las patatas en el fondo de la bandeja con un poco de sal. Pon los jamoncitos de pollo encima de las patatas de forma ordenada.
Adobo y sabor: Pica los ajos muy finos o machácalos en un mortero con la sal y el orégano. Mezcla este aliño con el aceite de oliva en un recipiente pequeño. Unta bien cada pieza con esta mezcla usando tus manos o un pincel. Asegúrate de que los jamoncitos de pollo al horno queden bien cubiertos por todos lados.
Horneado: Introduce la bandeja en la parte media del horno. Vierte el vino blanco en el fondo de la fuente con cuidado de no quitar el aliño del pollo. Cocina durante unos veinticinco minutos y luego dales la vuelta a las piezas. Sigue horneando otros veinticinco minutos hasta que la piel esté bien crujiente.
Reposo y servicio: Saca la bandeja del horno cuando el pollo esté dorado y las patatas estén tiernas. Deja reposar la carne un par de minutos para que los jugos se asienten. Sirve dos piezas por persona acompañadas de las patatas y el jugo que haya quedado en la bandeja. Disfruta de la comida mientras esté bien caliente.
Trucos y consejos para jamoncitos de pollo al horno
Para que la piel quede muy crujiente, seca bien la carne con papel de cocina antes de añadir el aceite. Si te gusta el sabor cítrico, puedes añadir unas rodajas de limón entre los jamoncitos de pollo al horno. No amontones las piezas en la bandeja porque necesitan espacio para que el aire circule y se doren por igual.
Si ves que el pollo se dora demasiado pronto, puedes cubrirlo con un poco de papel de aluminio. Al final del tiempo, comprueba que la carne se separa fácilmente del hueso para saber que está lista. Puedes variar las especias usando tomillo o romero según lo que tengas en la despensa.
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