Por qué preparar pollo al wok
El pollo al wok destaca por su rapidez y por la gran variedad de nutrientes que aporta. Al cocinar a temperaturas elevadas, las verduras se quedan crujientes y el pollo se mantiene jugoso. Puedes adaptar los ingredientes según lo que tengas en la nevera en ese momento. Es una forma sencilla de introducir más vegetales en tu dieta diaria de manera sabrosa.
Sigue estos 4 pasos para pollo al wok
Preparar ingredientes: Corta el pollo y todas las verduras antes de empezar a cocinar. Es importante tener todo listo porque la cocción es muy rápida. Ralla el jengibre y reserva los trozos de carne en un plato aparte. Asegúrate de que los trozos de verdura tengan un tamaño similar.
Calentar el wok: Pon el aceite en el wok y calienta a fuego muy fuerte hasta que empiece a humear un poco. Añade las tiras de pollo y saltéalas hasta que estén doradas por fuera. Retira el pollo del fuego y guárdalo en un recipiente limpio. No cocines el pollo demasiado tiempo para que no se seque.
Saltear verduras: En el mismo recipiente, añade un poco más de aceite si es necesario y echa todas las verduras. Cocina sin dejar de mover durante unos cinco minutos a fuego alto. Las verduras deben quedar al dente, es decir, cocinadas pero todavía un poco duras. Añade el jengibre rallado en el último minuto para que no se queme.
Mezclar y servir: Incorpora el pollo salteado de nuevo al wok junto con las verduras. Vierte la salsa de soja por encima y remueve todo bien durante un minuto más. Prueba el punto de sal antes de apagar el fuego. Sirve el pollo al wok inmediatamente mientras esté bien caliente.
Consejos extra para pollo al wok
Para conseguir un auténtico pollo al wok, el recipiente debe estar siempre muy caliente antes de echar los alimentos. Si cocinas demasiada cantidad a la vez, la temperatura bajará y los ingredientes se cocerán en su propio jugo en lugar de saltearse. Es mejor hacer la receta en dos tandas si tu wok es pequeño.
Puedes añadir frutos secos como cacahuetes o anacardos al final para dar un toque crujiente extra. La salsa de soja ya es salada, así que ten cuidado al añadir sal adicional. Si te gusta el picante, una pizca de guindilla picada le va muy bien a esta combinación. También puedes servirlo sobre una base de arroz blanco o fideos de huevo. El pollo al wok admite casi cualquier verdura que tengas en casa.
Puedes ver también estas recetas:
vieiras en hojaldre,
ensalada de coliflor o
pierna de cerdo a la parrilla.