Por qué deberías probar tartar de ternera casero
El tartar de ternera casero permite controlar totalmente la frescura y el origen de la carne que consumimos. Al hacerlo tú mismo, puedes ajustar el punto de picante y los aliños según tus preferencias personales. Es una opción muy saludable y rica en proteínas que no requiere cocinar con fuego. Además, impresiona a los invitados por su presentación profesional y su sabor sofisticado.
Cómo cocinar tartar de ternera casero
Picar la carne: Corta el solomillo de ternera en filetes finos y luego en tiras pequeñas con un cuchillo muy afilado. Vuelve a cortar las tiras en dados minúsculos evitando triturar la carne para que no pierda su jugo. Coloca los trozos en un bol frío para mantener la temperatura adecuada.
Preparar el aliño: Añade al bol la cebolla morada, los pepinillos y las alcaparras muy bien picados. Incorpora la mostaza, la salsa Perrins y el aceite de oliva virgen extra sobre los ingredientes. Mezcla suavemente con una cuchara para que todos los sabores empiecen a integrarse.
Sazonar y emulsionar: Agrega las yemas de huevo al bol junto con la sal y la pimienta negra recién molida. Remueve con cuidado hasta que la mezcla adquiera una textura melosa y brillante. Es importante probar el punto de sal en este momento para ajustarlo si fuera necesario.
Emplatar y servir: Coloca un aro de metal en el centro del plato y rellénalo con la carne presionando ligeramente. Retira el aro con cuidado para que mantenga la forma circular perfecta. Sirve el plato inmediatamente acompañado de unas tostadas de pan crujiente.
Buenos consejos para tartar de ternera casero
Para que el tartar de ternera casero sea un éxito absoluto es fundamental comprar la carne el mismo día que se va a consumir. Pide en la carnicería una pieza de solomillo limpia de grasa y nervios. Mantén la carne en la nevera hasta el momento exacto de empezar a picarla para que esté bien fría.
Evita usar picadoras eléctricas porque la textura resultante es pastosa y poco apetecible. Si te gusta el picante, puedes añadir unas gotas de tabasco al aliño final. Acompaña siempre con pan tostado muy fino que aporte un contraste crujiente a la carne suave. No prepares el plato con mucha antelación para evitar que el ácido del aliño cocine la ternera.
También puedes probar
guiso de pavo con nata,
patatas machacadas o
pollo picado a la sartén.