Por qué cocinar asado de cabecero de lomo de cerdo
El asado de cabecero de lomo de cerdo destaca por ser mucho más tierno que el lomo tradicional. Al tener más vetas de grasa natural, la carne no se seca durante el tiempo necesario de horneado. Es una pieza versátil que absorbe muy bien los sabores de las especias y el vino blanco. Además, rinde mucho en la mesa y es perfecta para cuando tienes invitados o quieres preparar comida para varios días.
Sigue estos 4 pasos para asado de cabecero de lomo de cerdo
Preparación: Precalienta el horno a ciento ochenta grados para que esté listo al meter la carne. Limpia el exceso de grasa exterior de la pieza si es necesario y salpimienta por todos los lados con generosidad. Unta la superficie de la carne con un poco de manteca de cerdo o aceite para que dore mejor durante la cocción.
Guarnición: Corta las patatas en rodajas gruesas y las cebollas en juliana para que sirvan de base en la fuente. Coloca los vegetales en el fondo de la bandeja de horno con un chorrito de aceite y una pizca de sal. Pon la pieza de carne justo encima de las verduras para que suelte sus jugos sobre ellas mientras se cocina.
Horneado: Introduce la bandeja en el horno y cocina durante unos cuarenta minutos inicialmente. Machaca los ajos en el mortero y mézclalos con el vino blanco y las hojas de romero. Abre el horno y vierte esta mezcla sobre el asado de cabecero de lomo de cerdo con cuidado para hidratar la pieza.
Finalización: Deja cocinar otros treinta y cinco minutos hasta que la carne esté bien dorada y tierna por dentro. Saca la bandeja del horno y deja reposar la pieza unos minutos sobre una tabla antes de cortarla en rodajas. Sirve la carne acompañada de las patatas y la salsa sabrosa que se ha formado en la base.
Mis mejores consejos para asado de cabecero de lomo de cerdo
Para que el asado de cabecero de lomo de cerdo quede extra jugoso, puedes sellar la carne en una sartén muy caliente antes de meterla al horno. Esto ayuda a mantener los jugos naturales dentro de la pieza durante el proceso de horneado largo. Si ves que las patatas se doran demasiado rápido, cubre la bandeja con un poco de papel de aluminio a mitad del proceso. El reposo final antes de trinchar es fundamental para que las fibras de la carne se relajen y no suelte todo el líquido al cortarla.
Puedes añadir otras verduras como zanahorias o pimientos verdes para enriquecer la guarnición de la bandeja. Si prefieres una salsa más espesa y ligada, puedes triturar parte de la cebolla con el jugo del asado al terminar la cocción. Asegúrate de que el vino sea de buena calidad, ya que el sabor del alcohol se evaporará y dejará todo su aroma en la salsa.
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