Por qué sopa de cebolla es tan popular
Cocinar una sopa de cebolla en casa permite controlar el punto de caramelización exacto. Es una opción muy económica porque solo requiere cebollas comunes y un buen caldo. El toque del queso fundido por encima la convierte en un plato completo y elegante. Además, es una forma sencilla de comer verdura de manera diferente y apetitosa.
Sigue estos pasos para sopa de cebolla
Cortar: Pela todas las cebollas y córtalas en tiras finas o juliana. Calienta la olla con el aceite y la mantequilla a fuego medio. Añade la cebolla y remueve bien para que se empape de la grasa. Cocina tapado durante unos minutos hasta que empiece a ablandarse.
Caramelizar: Baja el fuego al mínimo y cocina la cebolla sin tapa. Remueve de vez en cuando para que no se pegue al fondo de la olla. Este proceso puede tardar media hora hasta que la cebolla tenga un color marrón dorado. Es importante no tener prisa para que el sabor sea dulce y profundo.
Cocer: Vierte el caldo de carne caliente sobre la cebolla caramelizada. Sube el fuego hasta que empiece a hervir y luego bájalo de nuevo. Deja que la mezcla se cocine junta durante quince minutos para que los sabores se integren. Prueba el punto de sal y añade la pimienta al gusto.
Gratinar: Enciende el grill del horno a temperatura alta. Sirve la sopa de cebolla en cuencos individuales que aguanten el calor. Pon una rodaja de pan encima y cubre con abundante queso rallado. Introduce los cuencos en el horno hasta que el queso esté burbujeante y dorado.
Trucos y consejos para sopa de cebolla
El paso más importante para que la sopa de cebolla quede perfecta es la paciencia con la cebolla. Nunca subas el fuego demasiado para terminar antes porque la verdura se quemaría y daría un sabor amargo. Si ves que el fondo se oscurece mucho puedes añadir una cucharada de agua para desglasar los jugos.
Utiliza siempre un buen caldo de carne o de verduras para que el resultado final tenga mucho cuerpo. El pan debe estar un poco seco o tostado previamente para que no se deshaga demasiado rápido en el líquido. Si te gusta un sabor más intenso puedes añadir un poco de tomillo fresco durante la cocción del caldo. No escatimes con el queso ya que el gratinado es la seña de identidad de este plato tradicional.
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