Por qué milhojas es tan popular
El milhojas es un clásico de la repostería española que siempre gusta a todo el mundo. La combinación entre las láminas crujientes y el dulzor de la crema es excelente. Además, puedes personalizar el relleno con nata o merengue si lo prefieres. Es una opción elegante que se prepara con ingredientes muy básicos que solemos tener en casa.
Cómo cocinar milhojas
Preparar el hojaldre: Extiende las láminas de hojaldre sobre una bandeja con papel de horno. Pincha toda la superficie con un tenedor para que no suba demasiado. Hornea a 200 grados durante unos 15 minutos hasta que esté dorado. Deja enfriar las láminas sobre una rejilla antes de cortarlas.
Elaborar la crema: Calienta la leche con la vainilla en un cazo sin que llegue a hervir. En un bol aparte mezcla las yemas con el azúcar y la maicena. Vierte la leche caliente poco a poco sobre la mezcla sin dejar de remover. Cocina todo junto a fuego lento hasta que espese y reserva en la nevera tapado con film.
Cortar las piezas: Coge las láminas de hojaldre ya frías y córtalas en rectángulos iguales con un cuchillo de sierra. Intenta que todos tengan el mismo tamaño para que el montaje sea uniforme. Es importante hacer este paso con cuidado para no romper las capas crujientes. Tendrás que dividir las piezas para formar tres pisos en cada pastel.
Montar el postre: Coloca una base de hojaldre y añade una capa generosa de crema pastelera. Pon otra lámina encima y repite el proceso con más crema. Termina con una última capa de hojaldre y presiona ligeramente. Espolvorea abundante azúcar glas por la parte superior antes de servir las raciones.
Consejos útiles para milhojas
Para que el milhojas quede bien crujiente, puedes poner otra bandeja de horno encima del hojaldre mientras se hornea. Esto evitará que la masa crezca de forma irregular y las capas quedarán más compactas. Es fundamental que la crema pastelera esté completamente fría antes de montar el pastel para que no humedezca el hojaldre. Si quieres un corte limpio, utiliza siempre un cuchillo de sierra largo y haz movimientos suaves de vaivén.
Puedes añadir un toque diferente poniendo una capa de mermelada de albaricoque entre el hojaldre y la crema. También es recomendable montar el dulce poco antes de consumirlo para mantener la textura óptima. Si lo guardas en la nevera, el milhojas perderá parte de su toque crujiente debido a la humedad de la crema. Para un acabado profesional, puedes decorar la parte superior con unas líneas de chocolate fundido o glaseado de azúcar.
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