Ventajas de preparar fideos asiáticos con gambas
Preparar fideos asiáticos con gambas es ideal cuando tienes poco tiempo pero quieres comer bien. Las gambas se cocinan muy rápido y aportan mucha proteína al plato final. Puedes usar las verduras que tengas en el cajón de la nevera para aprovechar todo lo que tengas a mano. Es una forma sencilla de disfrutar de sabores orientales de manera casera.
Sigue estos pasos para fideos asiáticos con gambas
Hidratar fideos: Pon agua a hervir en un cazo y retira del fuego cuando alcance el punto de ebullición. Introduce los fideos de arroz y deja que se ablanden durante unos minutos según las instrucciones del paquete. Escurre bien el agua y reserva los fideos para el final.
Saltear marisco: Calienta una sartén grande con un poco de aceite a fuego medio. Añade las gambas y cocínalas hasta que cambien de color y estén rosadas por ambos lados. Retira las gambas de la sartén y guárdalas en un plato aparte para que no se pasen.
Cocinar verduras: En la misma sartén añade el ajo picado y el jengibre con un poco más de aceite. Agrega la zanahoria y el pimiento rojo cortados finamente. Saltea todo durante unos minutos hasta que las verduras estén tiernas pero todavía conserven un punto crujiente.
Mezclar todo: Incorpora los fideos escurridos y las gambas a la sartén con las verduras. Vierte la salsa de soja por encima y remueve bien para que todos los sabores se integren. Cocina un par de minutos más para que el conjunto esté bien caliente y sirve inmediatamente.
Mis mejores consejos para fideos asiáticos con gambas
Para que los fideos asiáticos con gambas queden perfectos es importante no pasarse con el tiempo de remojo de la pasta. Si los dejas demasiado tiempo en el agua caliente se pueden romper al mezclarlos en la sartén. Puedes añadir un poco de picante si te gusta el sabor intenso.
Utiliza gambas frescas si es posible para obtener una mejor textura y un sabor marino más potente. Si usas gambas congeladas asegúrate de secarlas bien con papel de cocina antes de echarlas al fuego. Esto evitará que suelten demasiada agua y se cuezan en lugar de dorarse. Unas gotas de aceite de sésamo al final darán un aroma muy especial al plato.
También puedes probar
filete a la pimienta,
solomillo de ternera lechal entero asado o
arroz frito con pollo.