Buenas razones para preparar fideuà
La fideuà destaca por su textura única gracias a los fideos tostados que absorben todo el caldo. Es más rápida de cocinar que el arroz y siempre queda muy sabrosa si usas productos frescos. Puedes adaptarla fácilmente con los mariscos que encuentres en el mercado cada temporada. Es un plato completo que gusta tanto a niños como a adultos por su sencillez.
Guía para preparar fideuà
Sofreír el marisco: Calienta el aceite en la paella y dora los langostinos durante un par de minutos por cada lado. Retira los langostinos y resérvalos en un plato aparte. En el mismo aceite, añade los calamares troceados y saltéalos hasta que cambien de color. Saca también los calamares para que no se pongan duros.
Preparar el sofrito: Añade la cebolla picada muy fina a la misma sartén y cocínala a fuego lento hasta que esté transparente. Incorpora el ajo picado y el tomate rallado mezclando bien todos los ingredientes. Cocina unos minutos hasta que el tomate pierda el agua y se oscurezca un poco. Agrega el pimentón dulce con cuidado de que no se queme.
Tostar los fideos: Vierte los fideos en la paella junto al sofrito y remueve durante dos minutos para que se impregnen de los sabores. Este paso es fundamental para que la fideuà tenga una textura perfecta y los fideos no se peguen. Mientras tanto, pon a calentar el caldo de pescado en un cazo aparte. Es importante que el líquido esté muy caliente al añadirlo.
Cocción final: Añade el caldo caliente, el azafrán y ajusta el punto de sal. Cocina a fuego fuerte los primeros diez minutos y luego baja el fuego hasta que se absorba el líquido. Coloca los langostinos y los calamares encima unos minutos antes de terminar. Deja reposar el plato tapado con un paño limpio antes de servir.
Consejos para que fideuà quede aún mejor
El secreto de una buena fideuà reside en la calidad del caldo de pescado que utilices. Si tienes tiempo, prepara un fumet casero con cabezas de pescado y galeras para potenciar el sabor marino. Tostar ligeramente los fideos antes de añadir el caldo ayuda a que queden sueltos y con una textura más firme. No remuevas los fideos una vez que hayas vertido el caldo para evitar que suelten demasiado almidón.
Puedes acompañar este plato con un poco de alioli casero para darle un toque cremoso muy tradicional. Asegúrate de repartir bien los trozos de calamar por toda la superficie para que cada bocado sea equilibrado. Si te gusta el toque crujiente, puedes terminar la cocción en el horno a temperatura alta durante un par de minutos. Es preferible usar una paella ancha para que el calor se distribuya de forma uniforme y el caldo se evapore correctamente.
Encontrarás más ideas aquí:
costillas de lomo a la parrilla,
hamburguesa de pato desmenuzado o
ensalada de cebada perlada.