Ventajas de preparar bacalao con patatas machacadas
El bacalao con patatas machacadas destaca por ser una comida equilibrada y fácil de digerir. La combinación de proteínas de alta calidad y carbohidratos simples lo convierte en un plato muy completo. Al machacar las patatas en lugar de hacer un puré fino, se mantiene una consistencia más interesante. Además es una forma estupenda de cocinar pescado sin complicaciones técnicas en la cocina.
Sigue estos 4 pasos para bacalao con patatas machacadas
Cocer patatas: Lava bien las patatas y ponlas a cocer enteras con su piel en una olla con agua y sal. Deja que hiervan durante unos veinte minutos o hasta que estén tiernas al pincharlas. Escurre el agua y espera a que se enfríen un poco para poder pelarlas. Es importante que las patatas estén calientes cuando vayas a trabajar con ellas.
Machacar patatas: Pela las patatas y ponlas en un plato hondo o un bol grande. Utiliza un tenedor para aplastarlas de forma irregular sin llegar a formar un puré suave. Añade un chorrito de aceite de oliva para que la mezcla quede más jugosa. Reserva las patatas calientes mientras preparas el pescado.
Cocinar bacalao: Calienta una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio. Coloca los lomos de bacalao con la piel hacia abajo y cocina durante unos minutos hasta que estén dorados. Dales la vuelta con cuidado para que se terminen de hacer por el otro lado. El bacalao debe quedar jugoso y separarse en lascas fácilmente.
Montar plato: Coloca una base generosa de patatas machacadas en el centro del plato. Pon el lomo de bacalao encima y añade los ajos laminados que puedes dorar previamente en la misma sartén. Espolvorea un poco de perejil picado y pimentón por encima antes de servir. Disfruta de este plato recién hecho.
Consejos útiles para bacalao con patatas machacadas
Para que el bacalao con patatas machacadas tenga el mejor sabor, asegúrate de que el pescado esté bien desalado si lo compras en salazón. Puedes usar patatas de tipo harinoso que se rompen mejor al machacarlas con el tenedor. Si quieres un toque extra de sabor, añade un poco de agua de la cocción de las patatas a la mezcla. El aceite de oliva virgen extra es fundamental para ligar bien los ingredientes y aportar aroma.
No escatimes en el ajo, ya que combina perfectamente con el bacalao blanco. Si prefieres una textura más fina, puedes añadir un poco de leche caliente a las patatas. Sirve el plato inmediatamente para que el pescado no se enfríe.
También puedes probar
entrante de gambas y mango,
bagel con ensalada de atún o
asado de cerdo con corteza crujiente a baja temperatura.