Por qué cocinar contramuslos de pollo al horno
Esta forma de cocinar contramuslos de pollo al horno permite que la carne mantenga todos sus jugos naturales durante la cocción. Al usar el horno, el calor se reparte de forma uniforme y no necesitas estar pendiente de la cocina constantemente. Es una receta económica que utiliza ingredientes básicos que solemos tener en la despensa. Además, es un plato saludable que aporta proteínas de calidad de una manera sencilla.
Cómo cocinar contramuslos de pollo al horno
Preparación inicial: Precalienta el horno a doscientos grados mientras preparas todos los ingredientes. Limpia bien la carne quitando los restos de grasa innecesarios y colócala en una bandeja grande. Procura que las piezas no queden excesivamente amontonadas para que se cocinen bien.
Cortar verduras: Pela las patatas y las cebollas para cortarlas en rodajas de un centímetro aproximadamente. Reparte estos vegetales por el fondo de la bandeja de horno rodeando la carne. Los ajos los puedes poner enteros con un pequeño corte para que suelten su aroma.
Aliñar la carne: Mezcla el aceite de oliva con la sal, la pimienta y el tomillo en un cuenco pequeño. Pincela cada pieza de pollo con esta mezcla para que coja todo el sabor de las especias. Vierte el vino blanco por un lateral de la bandeja con cuidado de no mojar la piel.
Horneado: Introduce la bandeja en la parte media del horno durante cuarenta y cinco minutos. A mitad de la cocción puedes dar la vuelta a las patatas para que se doren por ambos lados. Saca la bandeja cuando veas que la piel está bien dorada y crujiente al tacto.
Consejos útiles para contramuslos de pollo al horno
Para que los contramuslos de pollo al horno queden con la piel muy crujiente, asegúrate de secarlos bien con papel de cocina antes de añadir el aceite. Si tienes tiempo, deja que la carne repose a temperatura ambiente unos minutos antes de meterla al calor del horno. No amontones las patatas justo debajo del pollo para evitar que se queden demasiado blandas con el vapor. El vino blanco aporta mucha jugosidad a la salsa, pero puedes sustituirlo por caldo si lo prefieres. Recuerda que cada horno es diferente, así que vigila el color de la piel durante los últimos diez minutos de cocción.
Si quieres un sabor más intenso, puedes añadir una rama de romero fresco a la bandeja durante el horneado. Esto perfumará el ambiente y le dará un toque tradicional delicioso a los contramuslos de pollo al horno.
También te puede gustar
albóndigas de pescado asiáticas,
fish and chips casero o
solomillo de ternera en hojaldre.