Razones para elegir muslos de pollo al horno
Cocinar muslos de pollo al horno es una de las mejores formas de obtener una carne tierna y llena de aroma. Al asarse con su propio hueso el sabor se intensifica mucho más que en otras piezas más magras. Esta receta permite aprovechar el tiempo mientras el calor hace todo el trabajo por ti. Además es una opción muy versátil que combina con casi cualquier guarnición que tengas en casa.
Cómo preparar muslos de pollo al horno
Preparar el horno: Enciende el horno a doscientos grados con calor arriba y abajo para que esté listo al meter la carne. Cubre una bandeja amplia con papel de horno para evitar que los jugos se peguen y facilitar la limpieza. Seca bien cada pieza de carne con papel de cocina para que la piel se tueste mejor durante el asado.
Sazonar la carne: Mezcla el aceite de oliva con el ajo picado, el pimentón, la sal y la pimienta en un bol pequeño. Unta generosamente cada uno de los muslos de pollo al horno con este adobo usando un pincel o tus propias manos. Asegúrate de que la mezcla llegue a todos los rincones de la pieza para que el sabor sea uniforme.
Hornear las piezas: Coloca el pollo en la bandeja dejando un pequeño espacio entre cada unidad para que el aire circule bien. Añade la rama de romero en el centro de la fuente para que perfume toda la carne mientras se cocina. Introduce la bandeja a media altura y deja que se ase durante unos cuarenta y cinco minutos aproximadamente.
Servir el plato: Comprueba que la piel esté crujiente y la carne bien cocida por dentro antes de apagar el fuego. Deja reposar los muslos de pollo al horno un par de minutos fuera del calor para que los jugos internos se asienten. Sirve el plato caliente acompañado de unas patatas asadas o una ensalada verde según tu preferencia.
Buenos consejos para muslos de pollo al horno
Para conseguir que los muslos de pollo al horno queden con una piel extremadamente crujiente puedes subir la potencia del grill durante los últimos cinco minutos de cocción. Es importante no amontonar las piezas en la bandeja porque el vapor que sueltan impediría que se doren correctamente. Si tienes tiempo puedes dejar la carne marinando con las especias en la nevera una hora antes de cocinarla para potenciar el sabor.
Si notas que el pollo se dora demasiado rápido por fuera pero sigue crudo por dentro puedes cubrir la fuente con papel de aluminio. Añadir un chorrito de vino blanco o caldo en el fondo de la bandeja ayudará a crear una salsa deliciosa con los jugos naturales. Recuerda que el tiempo exacto puede variar según el tamaño de las piezas por lo que conviene vigilarlas de vez en cuando.
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