Por qué ensalada de col rizada con manzana es tan popular
Preparar esta ensalada de col rizada con manzana es una forma estupenda de comer verduras de temporada. La col rizada aguanta muy bien el aliño sin ponerse blanda, lo que permite que el plato mantenga su frescura por más tiempo. Los ingredientes son sencillos y fáciles de encontrar en cualquier mercado local. Es una receta nutritiva que aporta mucha fibra y vitaminas de manera sencilla.
Sigue estos 4 pasos para ensalada de col rizada con manzana
Lavar y masajear la col: Lava bien las hojas de la col rizada y retira los tallos más duros que son difíciles de masticar. Corta las hojas en tiras finas y ponlas en un bol grande. Añade un poco de sal y masajea las hojas con las manos durante un par de minutos para que se ablanden y pierdan rigidez.
Cortar las manzanas: Lava las manzanas y retira el corazón con cuidado. Córtalas en láminas finas o en dados pequeños según tu preferencia personal para que se integren bien. Añade los trozos de fruta al bol con la col para que los sabores empiecen a mezclarse de forma natural.
Hacer la vinagreta: En un bote pequeño o un cuenco mezcla el aceite de oliva con el zumo de limón y la miel. Agita bien o remueve con una cuchara hasta que los ingredientes estén bien integrados en una salsa homogénea. Prueba el aliño y añade un poco de pimienta negra al gusto antes de usarlo.
Mezclar y servir: Vierte el aliño sobre los ingredientes en el bol y mezcla todo con suavidad para que se empape bien. Añade las nueces troceadas por encima para dar un toque crujiente final. Sirve tu ensalada de col rizada con manzana inmediatamente para disfrutar de todas sus texturas y su frescura.
Trucos y consejos para ensalada de col rizada con manzana
Si quieres que las hojas de col estén más tiernas puedes dejarlas reposar con el aliño durante diez minutos antes de servir. Para evitar que la fruta se oxide puedes rociar los trozos con un poco de zumo de limón adicional nada más cortarlos. La ensalada de col rizada con manzana queda muy bien si añades un poco de queso feta desmenuzado o unas pasas.
Si prefieres un sabor más intenso usa vinagre de manzana en lugar de limón para el aliño. Es importante secar bien la col después de lavarla para que el aceite se adhiera correctamente a las hojas. Puedes tostar las nueces ligeramente en una sartén sin aceite para resaltar su aroma natural antes de servirlas. Esta receta es perfecta para llevar en un recipiente al trabajo porque no pierde su estructura fácilmente con el paso de las horas.
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