Por qué filete con mantequilla de ajo es una buena opción
Esta forma de preparar el filete con mantequilla de ajo permite que la carne absorba todos los jugos y aromas de las hierbas. Es una técnica rápida que garantiza una costra exterior crujiente y un interior muy tierno. Cocinar con mantequilla aporta una cremosidad que el aceite solo no puede ofrecer a la carne. Es ideal para quienes buscan una comida saciante y llena de proteínas en pocos minutos.
Paso a paso: filete con mantequilla de ajo
Preparar la carne: Saca los filetes de la nevera un poco antes para que estén a temperatura ambiente. Sécalos bien con papel de cocina por ambos lados para que se doren mejor al contacto con el fuego. Esparce la sal y la pimienta de forma generosa sobre toda la superficie de la carne.
Sellar el filete: Calienta una sartén con el aceite de oliva a fuego alto hasta que empiece a humear ligeramente. Coloca la carne con cuidado y deja que se cocine unos minutos sin moverla para formar una costra oscura. Dales la vuelta cuando veas que el borde inferior está bien dorado y crujiente.
Añadir los aromas: Baja un poco el fuego y añade la mantequilla a la sartén junto con los ajos pelados y el romero. Deja que la mantequilla se derrita y empiece a burbujear mientras se mezcla con los jugos naturales. Esta base servirá para bañar el filete con mantequilla de ajo y darle todo el sabor tradicional.
Bañar y reposar: Inclina la sartén y usa una cuchara para verter la grasa caliente sobre la carne repetidamente durante el último minuto. Retira los filetes del fuego y déjalos reposar en un plato unos minutos antes de cortarlos. Sirve la salsa sobrante por encima para disfrutar de todo su aroma y jugosidad.
Consejos útiles para filete con mantequilla de ajo
Para que el filete con mantequilla de ajo quede perfecto es fundamental no mover la carne demasiado mientras se sella en la sartén. Si usas una sartén de hierro fundido el calor se repartirá de forma más uniforme y la costra será más crujiente. Puedes aplastar los dientes de ajo con el cuchillo antes de echarlos para que suelten más esencia sin quemarse rápidamente. Si te gusta el picante añade una pizca de chile seco a la mantequilla derretida.
Es importante dejar reposar la carne al terminar para que las fibras se relajen y los jugos no se escapen al cortarla. Controla bien la temperatura del fuego para evitar que la mantequilla se queme y coja un sabor amargo. Si los filetes son muy gruesos puedes terminar la cocción en el horno durante un par de minutos adicionales. Sirve este plato con unas patatas asadas o una ensalada fresca para equilibrar los sabores intensos.
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