Guacamole casero

Guacamole casero es una salsa tradicional mexicana que destaca por su textura cremosa y su sabor fresco. Se prepara con aguacates maduros y es el acompañamiento ideal para unos totopos o tacos. Esta receta es muy rápida de elaborar y no requiere ningún tipo de cocción. Es una opción natural perfecta para compartir con amigos en cualquier ocasión.
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Foto del plato terminado de la receta guacamole casero

Ventajas de preparar guacamole casero

Hacer un guacamole casero te permite disfrutar de un aperitivo saludable sin conservantes ni colorantes artificiales. Al elegir tú mismo los aguacates, aseguras que la base de la salsa tenga la madurez adecuada para obtener una textura suave. El equilibrio entre el ácido de la lima y el frescor del cilantro hace que sea un plato muy equilibrado. Además, es una forma sencilla de incluir grasas saludables en tu dieta diaria.

Guía para preparar guacamole casero

Paso 1
Preparar vegetales: Lava bien el tomate y la cebolla morada para cortarlos en dados muy finos. Pica las hojas de cilantro desechando los tallos más gruesos y reserva todo en un plato pequeño. Es importante que los trozos sean menudos para que se integren bien en la mezcla.
Paso 2
Vaciar aguacates: Corta los aguacates por la mitad de forma longitudinal y retira el hueso con cuidado. Extrae la pulpa con una cuchara sopera y ponla en un bol amplio. Asegúrate de aprovechar toda la carne verde que está pegada a la piel.
Paso 3
Machacar mezcla: Utiliza un tenedor para aplastar la pulpa del aguacate hasta que se forme una pasta con algunos trozos pequeños. Exprime el zumo de la lima por encima para evitar que el guacamole casero pierda su color verde brillante. El ácido cítrico es fundamental para mantener la frescura de la fruta.
Paso 4
Mezclar ingredientes: Añade el tomate, la cebolla y el cilantro picado al bol con el aguacate machacado. Incorpora una pizca de sal y remueve suavemente con una cuchara hasta que todos los ingredientes estén bien distribuidos. Sirve la salsa inmediatamente en un cuenco pequeño.

Los mejores consejos para guacamole casero

Para conseguir que el guacamole casero tenga la textura auténtica, evita usar batidoras eléctricas o procesadores de alimentos. El machacado manual con tenedor permite conservar tropezones que mejoran mucho la experiencia al comer. Si notas que los aguacates están un poco duros, puedes dejarlos fuera de la nevera un par de días envueltos en papel de periódico. Es recomendable añadir el zumo de lima justo después de abrir la fruta para retrasar la oxidación natural.

Si te sobra algo de cantidad, puedes guardarlo en la nevera tapando el bol con film transparente que toque directamente la salsa. Esto crea una barrera contra el aire y ayuda a que no se oscurezca demasiado rápido. No olvides probar el punto de sal antes de llevarlo a la mesa para ajustarlo a tu gusto personal. Si prefieres un toque picante, puedes añadir un poco de chile jalapeño muy picado al final.

Puedes ver también estas recetas: patatas fondant, puré de patatas clásico o sopa de zanahoria.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 2 aguacates maduros
  • 1 tomate pequeño
  • 0.5 cebolla morada
  • 1 lima fresca
  • 1 manojo de cilantro fresco
  • 1 pizca de sal

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:690 kJ / 165 kcal
  • Grasas:15 g
  • - de las cuales saturadas:2 g
  • Hidratos de carbono:9 g
  • - de los cuales azúcares:1 g
  • Proteínas:2 g
  • Fibra:7 g
  • Sal:200 mg

Preguntas frecuentes

Para que el guacamole casero no se oxide, es esencial añadir zumo de lima recién exprimido sobre la pulpa de aguacate. También ayuda cubrir el recipiente con film transparente pegado a la superficie para que no tenga contacto con el aire.
El guacamole casero aguanta en buenas condiciones entre uno y dos días en el frigorífico si está bien tapado. Es normal que la parte superior cambie ligeramente de color, pero puedes retirarla o mezclarla con el resto antes de servir.
La variedad Hass es la más recomendada por su alto contenido en grasa y su textura extremadamente cremosa. Deben estar blandos al tacto pero sin presentar manchas oscuras muy grandes en la piel exterior.
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