Sopa de calabaza hokkaido

Sopa de calabaza hokkaido es un plato reconfortante y nutritivo que se prepara fácilmente en poco tiempo. Esta variedad de calabaza tiene una piel fina que se puede comer, lo que facilita mucho la limpieza y el corte. Su textura cremosa y su sabor suave gustan a toda la familia en cualquier época del año. Es una opción ideal para servir como entrante o como una cena ligera y saludable.
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Foto de la sopa de la receta sopa de calabaza hokkaido

Qué hace que sopa de calabaza hokkaido sea una buena opción

La sopa de calabaza hokkaido destaca por su color naranja intenso y su aroma natural muy agradable. Al no tener que pelar la pieza, aprovechas todas las vitaminas y ahorras esfuerzo en la cocina. Es una receta que utiliza pocos ingredientes básicos que aportan mucho sabor sin complicaciones. Además, la sopa de calabaza hokkaido se puede guardar bien y calentar rápidamente cuando lo necesites.

Cómo preparar sopa de calabaza hokkaido

Paso 1
Preparar: Lava bien la superficie de la calabaza hokkaido y retira las semillas del centro con una cuchara metálica. Corta la hortaliza en dados medianos sin quitarle la piel. Pica la cebolla y los ajos en trozos pequeños para que se cocinen de forma uniforme.
Paso 2
Sofreír: Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo para cocinarlos hasta que la cebolla esté transparente y blanda. Incorpora los trozos de calabaza y remueve bien durante unos dos minutos para que cojan sabor.
Paso 3
Cocer: Vierte el caldo de verduras caliente sobre los ingredientes hasta cubrirlos por completo. Tapa la olla y deja que hierva suavemente durante unos veinte minutos hasta que los trozos estén tiernos. Puedes comprobarlo pinchando la calabaza con un tenedor.
Paso 4
Triturar: Retira la olla del fuego y tritura todo con la batidora de mano hasta conseguir una textura fina y sin grumos. Añade la nata, la sal y la pimienta al gusto. Mezcla bien y sirve la sopa de calabaza hokkaido en cuencos individuales mientras esté caliente.

Los mejores consejos para sopa de calabaza hokkaido

Para que la sopa de calabaza hokkaido tenga un sabor más profundo, puedes asar los trozos de calabaza en el horno antes de añadirlos a la olla. Si prefieres una versión menos calórica, sustituye la nata por un poco de leche evaporada o simplemente añade más caldo. Esta calabaza es especial porque su piel se integra totalmente al triturar, aportando una densidad muy natural.

Puedes añadir una pizca de jengibre fresco rallado para darle un toque aromático diferente. Si la consistencia es demasiado espesa para tu gusto, incorpora un chorrito extra de caldo caliente. Sirve el plato con unas semillas de calabaza tostadas o un poco de pan crujiente por encima para mejorar la experiencia.

También te puede gustar ensalada de patata con vinagreta, dip de ajo o ensalada de garbanzos.

Ingredientes

raciones
Ajustar cantidad
  • 800 gramos de calabaza hokkaido
  • 1 cebolla blanca
  • 2 dientes de ajo
  • 700 mililitros de caldo de verduras
  • 150 mililitros de nata para cocinar
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra

Tiempo de preparación

Utensilios de cocina

Información nutricional

INFORMACIÓN NUTRICIONALpor ración
  • Energía:1038 kJ / 248 kcal
  • Grasas:19 g
  • - de las cuales saturadas:8 g
  • Hidratos de carbono:16 g
  • - de los cuales azúcares:6 g
  • Proteínas:3 g
  • Fibra:4 g
  • Sal:850 mg

Preguntas frecuentes

No es necesario pelar la calabaza hokkaido porque su piel es comestible y se ablanda completamente durante el proceso de cocción. Al triturarla con la batidora, la piel desaparece y ayuda a que la sopa de calabaza hokkaido tenga un color naranja más intenso.
La sopa de calabaza hokkaido aguanta perfectamente en el frigorífico hasta cuatro días si se guarda en un recipiente hermético. También puedes congelarla sin problema, aunque se recomienda añadir la nata justo antes de servir para que la textura sea perfecta.
Si la sopa de calabaza hokkaido no tiene el espesor deseado, puedes dejarla cocer unos minutos más sin tapa para que el líquido se evapore. Otra opción es añadir una patata cocida y triturar de nuevo para conseguir una consistencia más espesa y cremosa.
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