Por qué deberías probar tarta de santiago
La Tarta de Santiago destaca por su sabor intenso a almendra tostada y su aroma a canela y limón. Es una opción excelente para quienes buscan un postre sin gluten que sea fácil de elaborar en casa. Al no llevar levadura, su preparación es muy rápida y el resultado siempre es satisfactorio. Además, es un bizcocho que aguanta tierno varios días si se guarda correctamente en un lugar fresco.
Guía paso a paso para tarta de santiago
Mezclar base: Precalienta el horno a 180 grados y unta el molde con un poco de mantequilla para que no se pegue. En un bol grande, bate los huevos con el azúcar usando unas varillas manuales hasta que la mezcla esté bien integrada. No es necesario batir demasiado tiempo, solo buscamos que los ingredientes se unan por completo.
Añadir aromatizantes: Incorpora la almendra molida, la cucharadita de canela y la ralladura de la piel del limón al bol. Mezcla con suavidad para que todos los ingredientes se repartan de forma equitativa por la masa de la Tarta de Santiago. Verás que la masa queda con una textura granulosa debido a la almendra, lo cual es totalmente normal.
Hornear masa: Vierte la preparación en el molde y alisa la superficie con una cuchara si es necesario. Introduce el molde en el horno a media altura y cocina durante unos 30 minutos. Sabrás que está lista cuando la superficie tenga un color dorado oscuro y al pinchar con un palillo este salga seco.
Decorar tarta: Deja que el bizcocho se enfríe antes de sacarlo del molde para evitar que se rompa. Coloca la plantilla de la cruz en el centro de la Tarta de Santiago y espolvorea el azúcar glass por encima. Retira la plantilla con mucho cuidado para que el dibujo quede perfectamente marcado en el centro.
Buenos consejos para preparar tarta de santiago
Para conseguir la mejor textura, utiliza una almendra molida que sea de buena calidad y no esté demasiado fina. Si puedes moler tú la almendra en casa, la Tarta de Santiago tendrá un sabor mucho más potente y fresco. Es fundamental no rallar la parte blanca del limón, ya que eso podría darle un toque amargo innecesario al postre.
Si ves que la tarta se dora demasiado rápido por arriba pero sigue cruda por dentro, puedes cubrirla con un poco de papel de aluminio. Deja que repose al menos dos horas antes de cortarla para que la estructura se asiente y no se desmigue. Esta tarta se puede conservar a temperatura ambiente durante cuatro días dentro de un recipiente que cierre bien.
También puedes probar
bollos de té,
pavo con patatas al horno o
rodaballo entero asado.