Qué tiene de bueno quiche de atún y tomate
Preparar una quiche de atún y tomate es ideal porque es un plato muy versátil que se puede comer frío o caliente. Los tomates frescos aportan un toque de jugosidad que equilibra perfectamente el sabor del atún en conserva. Esta receta permite aprovechar las conservas de la despensa de una forma elegante y diferente. Además, es una manera sencilla de que los más pequeños coman pescado sin complicaciones.
Guía paso a paso para quiche de atún y tomate
Preparar la base: Extiende la masa sobre el molde y pincha el fondo con un tenedor para que no suba. Hornea la masa sola durante unos diez minutos hasta que esté ligeramente dorada. Saca el molde del horno y deja que temple un poco antes de añadir el resto.
Mezclar los ingredientes: Bate los huevos en un bol grande y añade la nata poco a poco. Incorpora el atún bien escurrido y el queso rallado a la mezcla líquida. Añade la sal y la pimienta al gusto para realzar todos los sabores.
Montar la quiche: Corta los tomates en rodajas finas o en dados pequeños según prefieras. Vierte la mezcla de huevo y atún sobre la base de masa ya horneada. Coloca las rodajas de tomate por encima de forma decorativa para que la quiche de atún y tomate quede vistosa.
Hornear y servir: Mete el molde de nuevo al horno a ciento ochenta grados durante unos veinticinco minutos. La superficie debe estar dorada y el centro bien cuajado al pincharlo. Deja reposar unos minutos antes de desmoldar y servir.
Buenos consejos para quiche de atún y tomate
Para que la quiche de atún y tomate quede más sabrosa, es fundamental escurrir muy bien el aceite de las latas. Si los tomates sueltan mucha agua, puedes pasarlos un momento por la sartén antes de ponerlos en la tarta. También puedes añadir un poco de orégano o albahaca seca para darle un toque aromático diferente.
Si prefieres una textura más ligera, puedes sustituir una parte de la nata por leche entera. Asegúrate de que la masa esté bien cocida antes de añadir el relleno líquido para evitar que se ablande. Este plato se mantiene perfecto en la nevera durante un par de días si se guarda en un recipiente cerrado.
También puedes probar
pasta con feta al horno o
rollo de cerdo en cazuela.