Buenas razones para preparar pulled pork casero
El pulled pork casero permite controlar los ingredientes y el punto exacto de sabor que prefieres en tu cocina. Al cocinarlo en casa evitas conservantes innecesarios y consigues una textura mucho más auténtica que la de los productos precocinados. Es una opción muy económica para alimentar a muchos invitados con una sola pieza de carne. Además la casa se llenará de un aroma increíble mientras el horno hace todo el trabajo por ti.
Guía para preparar pulled pork casero
Sazonar: Mezcla todas las especias secas con el azúcar en un bol pequeño. Unta la pieza de carne con un poco de aceite de oliva para que los condimentos se peguen mejor. Recubre toda la superficie del cerdo con la mezcla presionando ligeramente con las manos.
Hornear: Coloca la carne en una bandeja de horno y vierte el zumo de manzana en el fondo. Tapa la bandeja con papel de aluminio sellando bien los bordes para que no escape el vapor. Introduce en el horno precalentado a 150 grados durante unas seis horas.
Reposar: Saca la bandeja del horno cuando la carne esté tan tierna que se rompa al tocarla. Deja que repose dentro del papel de aluminio durante unos veinte minutos antes de abrirlo. Este paso es fundamental para que los jugos se repartan y la carne no se seque.
Deshilachar: Retira el papel de aluminio y pasa la carne a una tabla o fuente limpia. Utiliza dos tenedores para separar las fibras de la carne tirando en sentidos opuestos. Mezcla los hilos de carne con el jugo que ha quedado en la bandeja para darle más sabor.
Buenos consejos para preparar pulled pork casero
Para que el pulled pork casero tenga un sabor más profundo puedes dejar la carne marinando con las especias toda la noche en la nevera. Si prefieres un toque picante añade un poco de cayena molida a la mezcla de condimentos inicial. Es importante no abrir el horno ni el papel de aluminio durante las primeras horas de cocción para mantener la humedad.
Si ves que el líquido se agota puedes añadir un poco de agua o más zumo de manzana a mitad del proceso. Una vez deshilachada la carne puedes añadir tu salsa barbacoa favorita y darle un golpe de calor rápido en la sartén. Este plato congela perfectamente por lo que puedes hacer una cantidad grande y guardarlo en bolsas individuales para otras comidas.
También puedes probar
carne picada de cerdo al curry,
guiso de cordero marroquí o
wrap de pavo.