Buenas razones para preparar muslos de pollo a la barbacoa
Preparar muslos de pollo a la barbacoa es una forma excelente de cocinar carne de ave de manera económica y deliciosa. Esta parte del pollo se mantiene muy jugosa después del horneado gracias a su contenido de grasa natural. Es un plato que requiere poco esfuerzo manual ya que el horno hace casi todo el trabajo. Además la salsa crea una capa caramelizada que aporta un sabor intenso y una textura pegajosa muy agradable.
Guía paso a paso para muslos de pollo a la barbacoa
Sazonar el pollo: Precalienta el horno a doscientos grados mientras preparas la carne. Seca bien cada pieza con papel de cocina para que la piel quede mejor. Mezcla la sal, la pimienta, el ajo y la cebolla en un bol pequeño. Esparce las especias sobre los muslos de pollo a la barbacoa cubriendo todos los lados de forma uniforme.
Preparar la bandeja: Engrasa ligeramente la bandeja de horno con un poco de aceite de oliva. Coloca la carne con la piel hacia arriba dejando espacio entre cada pieza. Esto permite que el aire circule y el calor se distribuya mejor por toda la superficie. Introduce la bandeja en el centro del horno y cocina durante veinte minutos iniciales.
Aplicar la salsa: Saca la bandeja con cuidado y usa un pincel para cubrir la carne con la salsa elegida. Asegúrate de aplicar una capa generosa sobre cada uno de los muslos de pollo a la barbacoa. Vuelve a introducir la bandeja en el horno y deja que se cocine otros veinte minutos más. La salsa debe empezar a burbujear y caramelizarse sin llegar a quemarse.
Finalizar y servir: Comprueba que la carne esté bien hecha pinchando cerca del hueso. Si los jugos salen claros el plato está listo para retirar del calor. Deja reposar la carne unos minutos antes de llevarla a la mesa para que los jugos se asienten. Sirve el pollo acompañado de unas patatas o una ensalada fresca.
Consejos para que muslos de pollo a la barbacoa quede aún mejor
Para que los muslos de pollo a la barbacoa queden perfectos puedes marinar la carne unas horas antes con las especias secas. Si prefieres una piel muy crujiente puedes pasar el pollo por el grill durante los últimos dos minutos de cocción. Controla siempre el horno para evitar que el azúcar de la salsa se queme demasiado rápido.
Es recomendable usar una salsa de buena calidad que no sea demasiado líquida para que se adhiera bien a la piel. Si los trozos de carne son muy grandes puedes aumentar el tiempo de horneado unos cinco o diez minutos adicionales. Deja siempre que la carne repose un poco antes de cortarla para que mantenga toda su jugosidad interna.
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