Por qué deberías probar chips de remolacha
Preparar Chips de remolacha en casa te permite controlar la cantidad de sal y aceite que consumes. Es una receta ideal para introducir más vegetales en la dieta de manera divertida. Al ser un aperitivo ligero, no resulta pesado y combina muy bien con diferentes salsas o cremas. Además, el color vibrante de la remolacha hace que el plato sea visualmente muy atractivo en cualquier mesa.
Paso a paso: chips de remolacha
Preparar la verdura: Pela las remolachas con cuidado de no manchar demasiado la superficie de trabajo. Corta las piezas en láminas muy finas usando una mandolina para que todas tengan el mismo grosor. Coloca las rodajas sobre papel absorbente para eliminar toda la humedad posible antes de cocinarlas.
Aliñar las láminas: Pon las rodajas secas en un bol grande y añade el aceite de oliva. Remueve con las manos para asegurar que cada lámina quede bien impregnada pero sin exceso de grasa. Añade la sal y la pimienta molida al gusto para realzar el sabor natural de la hortaliza.
Hornear con cuidado: Precalienta el horno a 160 grados y coloca las láminas en una bandeja con papel vegetal. Asegúrate de no amontonarlas para que el calor circule bien entre ellas y se doren de forma uniforme. Hornea durante unos minutos hasta que veas que los bordes empiezan a rizarse y endurecerse.
Enfriar y servir: Saca la bandeja del horno cuando las piezas estén crujientes al tacto. Déjalas reposar sobre una rejilla durante cinco minutos para que terminen de perder la humedad residual. Sirve inmediatamente o guárdalas en un recipiente seco para mantener su textura perfecta.
Consejos importantes para chips de remolacha
Para que las láminas queden perfectas es fundamental cortarlas con una mandolina o un cuchillo muy afilado. El grosor debe ser uniforme para que todas se cocinen al mismo tiempo y no se quemen unas mientras otras siguen blandas. Secar bien las rodajas con papel de cocina antes de añadir el aceite ayuda a conseguir unos Chips de remolacha mucho más crujientes. No pongas demasiadas piezas unas sobre otras en la bandeja porque necesitan espacio para que el aire circule bien.
Vigila el horno constantemente durante los últimos minutos ya que pueden pasar de estar listas a quemadas muy rápido. Si prefieres un toque diferente, puedes añadir especias como romero seco o pimentón dulce antes de meterlas al horno. Una vez terminadas, deja que se enfríen totalmente sobre una rejilla para que terminen de endurecerse antes de comerlas.
Puedes ver también estas recetas:
carne picada guisada,
brandada de bacalao o
muslos de pollo marinados.