Por qué gambas rebozadas en freidora de aire es una receta favorita
Preparar gambas rebozadas en ahorra tiempo y evita los olores a fritura en la cocina. El aire caliente circula de forma uniforme para que el rebozado quede dorado y muy crujiente. Al no sumergirlas en aceite, el plato resulta mucho menos pesado y más fácil de digerir. Es una forma limpia y sencilla de cocinar marisco con un toque diferente.
Cómo hacer gambas rebozadas en freidora de aire
Limpieza: Seca bien las gambas con papel de cocina para que el rebozado se pegue mejor. Esparce un poco de sal sobre ellas de forma uniforme. Prepara tres cuencos diferentes para organizar el proceso de empanado. Coloca la harina en el primero, el huevo batido en el segundo y el pan rallado en el tercero.
Rebozado: Pasa cada gamba primero por la harina y sacude el exceso con cuidado. Después sumérgela en el huevo batido para que se empape bien por todos lados. Finalmente cúbrela con el pan rallado presionando ligeramente con los dedos. Repite este proceso hasta que todas las gambas estén listas para cocinar.
Cocción: Precalienta el aparato a 190 grados durante un par de minutos. Coloca las gambas rebozadas en dentro del cestillo sin que se amontonen. Pulveriza un poco de aceite de oliva por encima para ayudar a que se doren. Cocina durante unos 4 minutos y luego dales la vuelta con las pinzas.
Finalización: Cocina otros 4 minutos más hasta que veas que el exterior está bien dorado. Retira las gambas con cuidado para no romper el crujiente. Sírvelas calientes acompañadas de una rodaja de limón o tu salsa favorita. Este plato es perfecto para comer recién hecho.
Consejos importantes para gambas rebozadas en freidora de aire
Para que estas gambas rebozadas en queden espectaculares, usa pan rallado tipo panko si buscas un extra de crujiente. Es fundamental no amontonar las piezas en el cestillo para que el aire circule correctamente. Si las gambas son muy pequeñas, reduce el tiempo de cocción un par de minutos para que no se paren demasiado. Puedes añadir especias como ajo en polvo o pimentón a la harina para dar más sabor.
Asegúrate de que las gambas estén bien secas antes de empezar el proceso de rebozado. Si quieres una capa más gruesa, puedes repetir el paso del huevo y el pan rallado una segunda vez. Pulverizar el aceite de forma uniforme es el secreto para que el color sea dorado y apetecible. Sirve el plato inmediatamente para disfrutar de la textura crujiente del exterior.
Para variar un poco más, también puedes probar
solomillos de pollo en freidora de aire,
panceta de cerdo crujiente en freidora de aire o
muffins en freidora de aire.