Por qué deberías probar bavette a la sartén
La elección de la pieza es fundamental para obtener un buen resultado con la bavette a la sartén. Es un corte que ofrece mucho sabor comparado con otros filetes más magros de la ternera. Al cocinarlo a fuego alto se logra un contraste ideal entre el exterior crujiente y el interior tierno. Además es una carne que se cocina en muy poco tiempo lo que facilita el trabajo en la cocina.
Sigue estos pasos para bavette a la sartén
Preparación: Saca la carne de la nevera unos quince minutos antes para que pierda el frío inicial. Seca bien la superficie de la bavette con papel absorbente para que dore mejor. Añade sal y pimienta por ambas caras de la pieza de forma generosa. Asegúrate de que la sartén esté muy caliente antes de empezar.
Sellado: Vierte el aceite de oliva en la sartén y espera a que empiece a humear ligeramente. Coloca la pieza de carne con cuidado y deja que se cocine sin moverla durante unos cuatro minutos. El objetivo es crear una costra oscura y sabrosa en la superficie. Da la vuelta al filete usando unas pinzas de cocina.
Aromatización: Añade la mantequilla los dientes de ajo machacados y el tomillo fresco a la sartén. Cuando la mantequilla se derrita y burbujee inclina un poco la sartén y baña la carne con una cuchara. Cocina otros tres o cuatro minutos según el punto que prefieras. La mantequilla aportará un brillo y sabor extra a la bavette a la sartén.
Reposo: Retira la carne del fuego y colócala sobre una tabla de cortar limpia. Deja que repose durante cinco minutos para que los jugos se redistribuyan por todo el interior. Corta la pieza en láminas finas siempre en sentido contrario a las fibras de la carne. Sirve inmediatamente con los jugos que hayan quedado en la tabla.
Consejos extra para bavette a la sartén
Para que la bavette a la sartén quede realmente tierna es vital el corte final contra la fibra. Si cortas a favor de la fibra la carne resultará difícil de masticar aunque esté en su punto. No escatimes con la temperatura de la sartén ya que el calor fuerte es lo que genera el sabor tostado. Si la pieza es muy gruesa puedes terminar la cocción bajando un poco el fuego tras el sellado inicial.
Es preferible cocinar este corte al punto o poco hecho para mantener su jugosidad natural. Si te gusta la carne muy hecha es posible que la bavette se vuelva un poco dura. Puedes usar ajo negro o romero si quieres variar los aromas de la mantequilla al final. Recuerda que el reposo después de cocinar es obligatorio para no perder los jugos al cortar. Acompaña la bavette a la sartén con unas patatas asadas o una ensalada verde sencilla.
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